1- A la hora de pensar el cine argentino contemporáneo ¿cree que el concepto de Nuevo Cine Argentino, utilizado repetidamente desde 1960, sigue teniendo vigencia?


    Yo creo que sí. Tal vez sólo a principio de la década del sesenta se había dado una renovación tan importante en el cine argentino como la que se produjo a partir de fines de los noventa. Creo que el cine argentino, históricamente, tuvo mayores ambiciones que resultados. Estuvo siempre lejos de las grandes alturas, variedad y calidad de su literatura y de su música popular, por ejemplo. Es natural que ante cada irrupción de una nueva generación, aparezca una nueva esperanza de estar a la altura de lo que se desea. Creo que este “último nuevo cine argentino” tuvo y tal vez tiene todavía la oportunidad de lograrlo.  


2- ¿A qué se denomina hoy Nuevo Cine Argentino y cómo afecta a la recepción ese término?

    La denominación Nuevo Cine Argentino no define hoy algo muy claro. Creo que para gente distinta significa cosas distintas. Por sobre todas las acepciones posibles, yo creo que la más válida es la que identifica un cine argentino que privilegia los climas y las atmósferas por sobre la narración y las propuestas de género, donde abundan los personajes que deambulan, los vagabundeos, las historias con finales abiertos, los cruces y ambigüedades entre el documental y la ficción. En fin, un cine que está alineado con la tradición del cine moderno. Por otra parte, también define estructuras de producción y financiación alternativas a las usuales en el cine argentino tradicional. Lamentablemente, la noción de Nuevo Cine Argentino tiene hoy un sentido peyorativo. Nadie quiere hacerse cargo de ese mote. 


3- ¿Cómo ve el estado actual de la crítica cinematográfica en relación a la producción argentina reciente? ¿Qué rol deberían cumplir los intelectuales y críticos ante el cine argentino contemporáneo?

    Fue importante el acompañamiento de una nueva camada de críticos frente a la aparición de nuevos directores y nuevas películas, básicamente desde 1995 (Historias Breves) hasta 2003. Creo que también son válidas y útiles las críticas a cierto anquilosamiento del NCA en los últimos años. Sin embargo, noto cierta pereza o falta de espacio para el debate en los medios masivos, desde los cuales se respaldó en su momento propuestas no masivas y radicales. El propio Diego Lerer ha dicho que hoy no podría poner en tapa de Espectáculos de Clarín a La Libertad (2001), la película de Lisandro Alonso, como pudo hacerlo hace siete años. El rol de los críticos e intelectuales es no ser complacientes con los directores, señalar caminos posibles no transitados, informar con la verdad y achicar, a través del espacio de la reflexión y el análisis honesto y sin compromisos, la brecha que genera las posibilidades de difusión masiva de las películas mainstream.    


4-¿Qué implica haber tenido un récord histórico de estrenos de films argentinos? ¿Es favorable o desfavorable para el cine argentino? ¿Quiénes son los principales exponentes del cine argentino contemporáneo?

    La cantidad de estrenos de películas de ficción argentinas en 35mm no varió mucho con relación a los años anteriores. Lo que hay ahora es más estrenos pequeños, con copias en video y muchos más documentales, la mayor parte también en video. Es importante decir esto porque hay un discurso muy extendido que desea reducir la cantidad de películas con apoyo del INCAA, cuando ese no es el problema. Lo que se hizo evidente en este último año es le necesidad urgente de generar un circuito de exhibición alternativo, con proyecciones de calidad, en digital y en espacios agradables y atractivos para el público. 


5- ¿Cuál debería ser el rol del INCAA ante el cine actual?

    El rol del INCAA debería ser el de generar las condiciones para que se hagan las mejores películas argentinas posibles y que se puedan exhibir en el ámbito nacional e internacional en forma óptima. A este objetivo último se llega por varios caminos: mayor democratización en el acceso a los beneficios de la ley, transparencia en el manejo de los fondos y un plan de fomento que contemple las nuevas tecnologías y formas de exhibición. 


Juan Villegas
   




Juan Villegas

Nació en Buenos Aires en 1971. Estudió en la Universidad del Cine, donde hizo sus primeras experiencias como director, en los cortos Rutas y Veredas y 2 en 1 auto. Trabajó como asistente de dirección y de cámara en otros largometrajes, hasta escribir y dirigir su ópera prima, Sábado (2001). Luego produjo y dirigió Los Suicidas (2005). Escribe desde 1998 en la revista El Amante. Es Presidente del PCI, entidad de directores independientes argentinos.
Actualmente, está produciendo la película Una Semana Solos, de Celina Murga.






Los suicidas
(Juan Villegas, 2005)