Entregarse sin pensamientos

 Por Lic. Daniela Espejo

 Georges Gachot es músico. Y se huele en su obra. Como un perfume, la música de su último documental "es inmediata, es sensorial". Así la describe la homenajeada del film, Maria Bethânia.

         Exponente de un movimiento artístico popular muy fuerte en  América Latina, la bossa nova, la cantante lleva unos 40 años sobre los escenarios. Ya era hora de que alguien le dedicara un film.

         Si bien a partir del título podemos pensar que se tratará de una biografía, Maria Bethânia: música y perfume (2005) es una sensación. Aquella que sintió Gachot cuando conoció su obra y decidió encarar el proyecto. Es aquello que transmite una persona de un carisma y una convicción eterna. Aquella que penetra en los poros de quienes llegan a escucharla profundamente. Una convicción teñida de esfuerzo y años, donde la música es mucho más que una vocación: es un trabajo, es un oficio.

         Gachot intuye todo esto y es capaz de plasmarlo en un documental que, sin grandes innovaciones en el género, reúne tres tipos de imágenes. Por un lado, las entrevistas a la protagonista, su madre; su hermano, Caetano Veloso; su guitarrista y arreglador, Jaime Alem; y a músicos como Gilberto Gil y Chico Buarque de Hollanda. Por otro lado, los registros de las grabaciones de Que falta você me faz (2006), el disco homenaje a Vinicius De Moraes y de los recitales de presentación de Brasileirinho (2005), el disco anterior donde resume "la memoria de los placeres del campo, del pueblo natal, de familia, protección y agua limpia", según las palabras de la cantante. Por último, imágenes de Brasil, de sus calles, de sus pueblos, de sus playas y su gente.

         Estos tres tipos de registros audiovisuales convergen y se unen a través de un montaje prolijo, dando espacio e importancia a cada uno. Es notorio cómo la música va transportando el hilo del film, sobre todo cuando de un concierto a otro y de ahí al estudio de grabación podemos ir siguiendo una misma canción sin notar casi el cambio sonoro. El acento claramente puesto en la reina: la música.

         "La música es el pan", es la chispa, es absorbente y penetrante. casi como el Espíritu Santo en la creencia católica, la música es la fuerza de la vida. Hay en el film un espacio muy grande para la fe. La religión es parte muy importante de la vida de Maria Bethânia y aparece en sus cantos y alabanzas. También en la película, en las imágenes de los ritos del candomblé, creencia muy arraigada en el nordeste del Brasil, del cual es oriunda la cantante, y fiel reflejo del sincretismo europeo-africano de la zona.

         Para Maria Bethânia, la voz que posee "es una expresión de Dios". "Toda expresión artística es una iluminación". De ahí que su método de trabajo incluya mucha improvisación, mucha apertura. Como dice Jaime Alem, la enseñanza que le transmite Maria Bethânia es la de "no ser preso a conceptos. Todo es posible. Todo estilo es bonito si uno sabe hacerlo". La interpretación, eso es lo importante.

         Georges Gachot imprime este aspecto en su film, tiñéndolo de inocencia y asombro ante la grandeza de lo que retrata. No busca la exactitud ni la cronología histórica de la bossa nova. Su mirada extranjera es la de un niño frente a la belleza de la naturaleza y de la música. Ojos de amor hacia el arte.






Ficha técnica
Maria Bethânia: música y perfume
(Maria Bethânia: musica é perfume)
Francia-Suiza, 82’, 2006
Dirección: Georges Gachot
Guión: Georges Gachot
Producción: Georges Gachot
Co-producción: Pierre-Olivier Bargel
Fotografía: Mathias Kälin
Montaje: Ruth Schläpfer – Anja Bombelli
Sonido: Balthasar Jucker – Dieter Meyer
Diseño y mezcla de sonido: Jürg Von Allmen
Música: Maria Bethânia
Estreno en Argentina: 17 de mayo de 2007