Centro Cultural América Libre -  "Otro Festival"

Entrevista a Maria Estrada y Pablo Guzzo: “Nuestra forma de resistir es creando”

Por Jorge y Leonardo Cappelloni

 
    Del 8 al 18 de marzo, y paralelamente al desarrollo de la 22° edición del Festival Internacional de Cine, se realizó, también en Mar del Plata, el Otro Festival, organizado en el Centro Cultural América Libre – Casa del Pueblo-, un espacio público y autónomo, recuperado para la participación abierta de la comunidad en busca de una transformación cultural.

 
    El proyecto –un viejo anhelo – de varias organizaciones sociales de la ciudad, funciona desde fines de septiembre de 2006 en un edificio perteneciente a la Anses, ubicado en la esquina de XX de septiembre y San Martín (a pocas cuadras del centro marplatense) y que fuera recuperado del  estado de abandono en el que se encontraba. 

    En este espacio pleno de actividades, donde hoy funcionan más de 15 talleres, circo y varieté, galería de arte, biblioteca y un cine a la gorra, nos reunimos para conversar con María Estrada y Pablo Guzzo, integrantes de la comisión de cine que planifica y organiza las proyecciones, ciclos de cine y el Otro Festival.

    “Quién hubiera imaginado que en este lugar existiría un cine. En este sótano de este edificio....Este sitio que hasta hace unos meses estaba abandonado, sucio, olvidado. Ahora existe El otro cine, popular y a la gorra. Es decir, que el valor lo determina el espectador.

    El festival que les presentamos no implica competencia de los parámetros establecidos.

    Por el contrario, este festival se muestra, se ve, se siente, se festeja, se comparte. Durante los próximos diez días vamos a compartir algo más que buen cine. Vamos a compartir un proyecto, un sueño. Vamos a abrir nuestras puertas al mundo. Las mismas puertas que seis meses atrás estaban cerradas desde hacia nueve años. Las puertas que un 24 de septiembre de 2006 se abrieron para generar un espacio abierto a la sociedad y al pueblo.

    El centro Cultural América Libre casa del Pueblo es un espacio para fomentar una nueva cultura. Estamos todos invitados a participar, a construirlo.

    Hoy, el gris, la suciedad y el polvo, el frío y la soledad son sólo un recuerdo.

    Los invitamos a mirar a su alrededor, a descubrir, a ser parte de este cambio.

    Sean bienvenidos al América Libre....

    Sean bienvenidos al otro Cine...

    Apaguemos las luces. Compartamos juntos el Otro festival.”

[del libro de sinopsis del festival]

 

El Angel Exterminador: ¿Cómo surge la idea de realizar el “Otro Festival” en el Centro Cultural América Libre?

María Estrada: Bueno, nosotros somos de la comisión de cine y todos los días a las 20:00 horas hacemos el ciclo “Otro Cine”, que es cine a la gorra. Como se venía el Festival Internacional de Mar del Plata, un evento tan importante y que nos encanta, nos preguntamos “bueno ¿y qué hacemos nosotros, que también tenemos un cine?... hagamos el Otro festival” y nos juntamos a soñar, a ver qué podíamos hacer, qué películas podíamos pasar, cuáles podían ser las ideas. Lo hicimos manteniendo nuestra línea, que es cine a la gorra, no queremos mercantilizar el cine, el que no tiene plata viene igual y disfruta lo mismo la película. (Esto) era un sótano abandonado y hoy es un cine.

Otro día, mientras armábamos la sinopsis de las películas, se nos ocurrió que sería bueno poder hacer una inauguración del festival. ¿Vieron que la inauguración del festival oficial se hizo en el Hotel Provincial? Nos planteamos hacerla en el City Hote, que es un hotel recuperado. Los fuimos a ver y se coparon con la idea, así que inauguramos. Vino un montón de gente, se bailó tango y hablamos un poco de lo que significaba para nosotros este festival. Así fue que dimos inicio.

E.A.E.: ¿Cuáles fueron los objetivos que se propusieron?

Pablo Guzzo: Bueno, los objetivos que nos propusimos básicamente eran abrir un espacio al mundo, el espacio estaba abierto a la sociedad y nosotros pretendíamos con el Otro Festival – sabiendo que venia gente de otros lugares y que venían a ver cine a Mar del Plata - abrir el Centro Cultural, que, más allá de que había un cine, teníamos un espacio. Antes de cada función (eran 4 o 5 funciones diarias durante diez días), le decíamos a la gente: “¿Qué tal? ¿cómo les va? Bienvenidos a ‘América Libre’. Ustedes están en un espacio recuperado”. Eso es muy importante, ese era el objetivo: saber que había un espacio recuperado, un proyecto detrás de este lugar y que mas allá que la gente estaba viendo cine, estaba en un espacio recuperado y legitimar esto. “Ustedes están viendo una película, están viendo cine a la gorra y están en un espacio donde después podrán subir y ver una obra de teatro, ver pinturas, bailar tango o folklore, conocer gente y ser parte del proyecto”

 M.E.: Creo que ese era el objetivo del Otro Festival: traer gente para ver películas, esa era la clave; pero mas allá de eso, dar a conocer que en la ciudad existe un lugar donde las cosas funcionan de manera diferente.
Además hay otra cosa importante, que es que para nosotros toda forma de cultura es política. Nuestra forma de resistir es creando...

E.A.E.: Hemos visto que el material que integra el festival es muy ecléctico – de La Batalla de Argelia (Gillo Pontecorvo,1965) a Un perro andaluz (Luis Buñuel,1929), de Grass (Ron Mann, 1999) a MST Ocupar, Producir, Resistir (1998) pasando por Los compañeros (Mario Monicelli, 1963), El sentido de la vida (Terry Gillian,1983) o La memoria obstinada (Patricio Guzmán,1997) – por citar solo algunos. ¿Qué criterios de selección siguieron para proyectar los filmes?

P.G.: Se siguieron criterios como vos decís muy diversos. Como primera medida se buscó el cine clásico, el director clásico, histórico, la película histórica, y sobre todo se incorporó la temática del documental, la película que dejara una enseñanza o el tipo de película que también generara el debate. Eso nos parecía impresionante, primero que nada ver que al terminar una película se generaba un aplauso, una manera de compartir, el aplauso que ya casi no existe en los cines convencionales... “¡señores esto es una obra de arte!”.

E.A.E.: ¿Qué opinión les merece el Festival Internacional de Cine?

M.E.: Opiniones positivas, a nosotros nos encanta el cine. Por eso planteamos nuestro festival ni como competencia u oposición, sino queriendo ser parte de esta fiesta, desde nuestro lugar que es el Centro Cultural. Creemos que el cine es una forma de expresar un millón de cosas y también queremos expresarla, ampliar la oferta del Festival Internacional, ya que bastante gente se quedaba sin poder conseguir entradas o también mucha prefería ver las películas que nosotros mostrábamos. Cada proyección, cada película tiene un por qué, responde a alguna de las cosas en las que creemos.

P.G.: Una cosa muy importante que nos generaba muchísima alegría era ver las personas en las colas de los cines con la grilla de la programación oficial y con la grilla del Otro festival. Había una alternativa y estaba en las manos de la gente. ¿Estábamos compitiendo? No creo, no se puede competir contra un monstruo, no podés, pero lo estabamos complementando.

E.A.E.: ¿Qué balance pueden hacer de esta primera edición del Otro Festival?

P.G.: El balance es 100% positivo. En primer lugar, pudimos lograr el objetivo del proyecto, que la gente se acerque y conozca el lugar. En un solo cine, en un sótano, en un lugar que seis meses atrás estaba abandonado y hoy recuperado, hubo más de 600 personas.


M.E.:
Te cuento una anécdota muy linda: el otro día vino un señor a contarnos: Lo que pasa es que uno viene acá y le da miedo quedarse adentro cuando llegue la policía, pero era tan buena la película que vine igual (risas)... y como esas, muchas cosas que son hermosas, espontáneas. Ese es un balance para nosotros no cuantificable. Siempre lo bueno y lo que te invita a seguir soñando es superar lo que uno creía, no pensar las cosas, desestructurarlas.

Realmente cerrar el festival pasando Monsieur Verdoux (1947) de Chaplin en la plaza, al aire libre, fue una situación super conmovedora.


E.A.E: Sabemos que se acercaron varios realizadores. ¿Qué nos pueden contar al respecto?

M.E: Estuvo Ulises de la Orden, el director de Río arriba (2005), que vino especialmente desde Buenos Aires a presentar su filme, y nos quedamos después debatiendo con él un montón de tiempo. También se acercó el director cubano Jorge Luis Sánchez (presentaba El Benny (2006) en la Competencia Latinoamericana del Festival Internacional). Vino hasta el Centro Cultural cuando terminamos de pasar cinco documentales del ICAIC sobre el “Che” Guevara, y nos dio una charla, nos quedamos discutiendo sobre la política cubana; fue muy enriquecedor.

Hay mucho cine, incluso del que se veía en el Festival, que es cine social y político, que busca mostrar la realidad. Entonces, muchos de esos realizadores que hacen películas sobre cosas como las nuestras, proyectarlas en “América Libre” les parece que es mucho más coherente. Entre ellos, la presencia de Sabino de
 Alvarea y Juan I. Domínguez
realizadores de Potojksi , ganador de varios premios, y Fernando Farías, director del corto Karashka (2006).

E.A.E: ¿Y cuáles son los objetivos para la próxima edición?

P.G:De mi parte, volver a cumplir todos los objetivos planteados. Enriquecer mucho más la oferta de cine que estamos dando. Nosotros brindamos mucho cine internacional: cine italiano, cine inglés, sobre todo clásicos. Intentar mostrar un poco más lo que somos acá: cine de lucha, cine revolucionario, que la gente sepa que puede aportar a la lucha, que puede hacer un cambio desde un sótano que estaba en desuso; desde un cine, en este caso.

M.E: Creo que nuestro objetivo es no plantearnos objetivos, en el sentido de dejar que éstos fluyan. Que el objetivo sea soñar y realizar, realizar y volver a soñar, que se retroalimente.

E.A.E: Por último, ¿qué planes tienen para el ciclo “Otro Cine”?

M.E: Ahora tenemos otro desafío para el Otro Cine, el Festival Latinoamericano de la Clase Obrera. Vamos a ser también sede y durante el mes de abril se van a proyectar películas, documentales sobre la realidad de la lucha latinoamericana. Lo vamos a hacer descentralizado, en escuelas, en barrios, en sociedades de fomento. La muestra final será en nuestro Centro Cultural.

P.G: Que se haga la muestra final del FELCO, con las características importantes que tiene este Festival, acá en “América Libre”, en este lugar, en este cine, en un espacio que hace seis meses atrás estaba cerrado, es impresionante.