Khadak, la exacerbación de la música.

 

Por Jimena C. Trombetta

 

        Khadak, de Peter Brosens y Jessica Woodworth, fue ganadora del León del Futuro en el Festival de Venecia, dueña de una mención especial en el festival de Toronto de 2006, compitió en Sundance de 2007 y en el actual Festival de Mar del Plata. Khadak es la historia épica de un muchacho que deberá dejar la tranquilidad de su hogar para convertirse en shamán, con el fin de enfrentar su camino y el de su gente.

 El primer plano del film es un plano cerrado de una joven que, a medida que cuenta números, va acrecentando su angustia. Esta mujer llora en el número doce mientras lo repite sin cesar. Este comienzo ya marca la dramaticidad que atravesará a todo el film. El mismo transcurre desde lo simbólico, desde la alegoría, que, en un principio, es relatada por una voz off que cuenta cómo, en algún momento, los hombres recibían manzanas verdes en cantidad. Luego de ver caer muchas manzanas desde el cielo, vemos a un hombre que mira hacia él. Ese joven es Bagi, el personaje principal del film, que será quien busque su camino, quien estará cruzado por las conexiones del futuro y sus sucesos, del pasado y sus mentiras.

 Bagi deberá dejar su tranquilidad y a sus familiares, que también han sido desplazados del campo para ser llevados a la ciudad por una supuesta infección en los animales. Bagi salvará a una mujer, aquella que vemos en el comienzo terriblemente angustiada, Zolsaya, que se encuentra enterrada en un tren que transporta carbón. Es esa mujer la que revolucionará a doce muchachos más, entre los cuales se encuentra Bagi. Bagi es el héroe que falta dentro del grupo, por sus habilidades como shamán para develar los misterios.

 Uno de los desafíos que tiene que atravesar este héroe son los shocks que padece. Para él son viajes hacia una conexión con el más allá, a diferencia de la opinión de los médicos ortodoxos que consideran el hecho como epilepsia. La conexión de Bagi radica en los saberes de su maestra, que a lo largo del film lo busca para comunicarle los deberes que debe cumplir. Pero este shamán no sólo se conecta con su maestra, sino que también posee una gran conexión con su caballo y con Zolsaya, a quien salva. Si entendemos la vida de Bagi y la relación con su caballo comprendemos el simbolismo del paño azul. Cuando Bagi debe liberar a su caballo, para evitar que lo encuentren los hombres -quienes sostienen que los animales están infectados-, le sujeta un paño azul que se encontraba atado en el árbol solitario que solía visitar. Esa acción de libertad se va a repetir con otros animales y, a partir de la repetición, comprendemos su significado de libertad.

 La denuncia de los manejos de un sistema que explota y miente a personas inocentes, es marcada no sólo por Bagi y su lucha, sino por la música, a través de la cual se expresa la disconformidad con el mundo, y los silencios, que expresan, curiosamente, la comunicación. Por ejemplo, la escena donde parte de los que componen los doce tocan y cantan una canción, resulta muy emotiva al escuchar una y otra vez frases como: “Un poeta espera que su caballo muera. Algo anda mal”.

 Los silencios que ofrece el film son también parte de la emotividad del mismo. Luego de la charla con su abuelo y de conocer lo que le sucedió a su padre, en un plano conjunto, la enunciación se va alejando lentamente de ese plano cerrado, para llegar por medio de un plano general a respetar ese silencio.

 Asimismo, el ruido de las maquinarias marca la diferencia entre una sociedad campesina y una sociedad explotada y rutinaria; a diferencia del comienzo, donde los hombres siempre comían manzanas, aquí sólo hay papas. Esta explotación es remarcada además por el plano detalle del balde que el abuelo de Bagi llena con papas.

 En definitiva, es un film que denuncia la explotación, aprecia los silencios, emociona con su música y nos deja cierta esperanza activa fuera de los parámetros realistas convencionales con los que estamos acostumbrados a reflexionar. Aquí pensamos y nos emocionamos desde el más allá, porque, en este film, hasta los árboles lloran.


 








Ficha Técnica

Khadak
Alemania- Bélgica- Países Bajos 2006

Directores: Peter Brosens, Jessica
Woodworth

Guión: Peter Brosens, Jessica
Woodworth

Intérpretes: Khayankhyarvaa
Batzul, Byamba Tsetsegee,
Banzar Dacha

Fotografía: Rimvydas Leipus
Dirección de arte: Ariunsaikan
Davaakhuu

Sonido: Pepijn Aben, Rik
Meier, Gijs Stollman

Música: Michel Schöpping, Altan
Urag, Dominique Lawalreé

Montaje: Nico Leunen
Producción: Heino Deckert,
Bo films, Ma.Ja.De
Filmproduktions-GmbH,
Lemming Film