Entrevista a Karim Hussain

 

Por Luciana Calcagno y Griselda Soriano 

Luego de ver La belle bête en una de esas funciones nocturnas de Cerca de lo oscuro, las realizadoras de esta entrevista quedaron impactadas (y también fanatizadas) con el film. Aprovechando que su director, Karim Hussain, se encontraba en el Festival, decidieron realizarle una entrevista.

    Este canadiense de 33 años, director de una opera prima controversial (Subconscious cruelty, 1999), guionista de algunos films de terror españoles (Los abandonados, 2006 y Ataúdes de luz ,2002) y programador del festival Fanta-sia (el mayor festival de cine de terror que se realiza en Norteamérica) recibió al equipo del Ángel con mucha simpatía (de hecho insistió para que la entrevista se realice en castellano, para practicar el idioma) y en una charla que duró una hora, contó, entre muchas otras cosas, detalles acerca de La belle bête, y también adelantó sus próximos proyectos. 

E. A. E: Para comenzar, queríamos saber cómo surgió el proyecto de La belle bête 

K.H: La belle bête fue un libro escrito en 1959; mi madre es una escritora, y ese fue el libro que la inspiró a escribir, entonces ese libro fue como un objeto familiar, un poco raro. La autora de La belle bête, Marie-Claire Blais, fue la más grande escritora de Canadá, que ganó todos los premios imaginables, y después de mi segundo largometraje ella, que había visto un poco de mi obra a través de mi madre, me preguntó si quería hacer una película  basada en uno de sus libros, y me dio dos posibilidades, y yo después de leer otra vez La belle bête después de muchos años vi que era la historia más cercana a mi trabajo anterior. Pero la financiación no fue muy fácil; es claro que Marie-Claire Blais es muy conocida en Canadá, pero la historia un poco negra y un poco perturbadora del libro ha traído muchos problemas para la financiación porque es dinero del gobierno canadiense.

Y fue el mismo caso a la hora del estreno de la película; fue la misma reacción que provocó el libro en 1959, porque la autora tenía 17 años cuando lo escribió, y provocó un gran escándalo, se lo vio como algo perverso, se preguntaban cómo una niña hermosa podía escribir una cosa así… bueno, fue la misma reacción escandalosa en el estreno de la película, hubo muchos ataques contra ella. Pero para mí fue como otro día en la oficina, porque todas mis películas son difíciles, son un poco radicales. 

E. A. E.: Con respecto a ese tema, acá no llegaron tus películas anteriores, pero estuvimos investigando y vimos que tuviste muchos problemas con la primera. 

K.H: Sí, mi primer largo, Subconscious cruelty (1999) empezó su rodaje cuando yo tenía 19 años, y necesité seis  años y medio para terminar esta película. Fue un film muy polémico porque fue muy muy muy extrema y muy radical, y tuvo que ver un poco con el tratamiento psicológico de mi adolescencia; fue una película muy extrema sobre la violencia, la politica, la religión, el sexo, todo en un solo film. Muchos países estuvieron en contra de su distribución pero luego se convirtió en una película de culto para un tipo de espectador… no sé si es del tipo con el que quiero tomar una cerveza, pero bueno… (risas) Esta película ha funcionado muy muy bien en Japón, ha ganado mucho dinero. Y después tuve un encuentro con una empresa japonesa para financiar mi segunda película, en la que trabajé con Marie-Joseé Croze, que actuó en Las invasiones bárbaras (Denys Arcand, 2003), y fue la ganadora del premio de mejor actriz en Cannes 2003, y también trabajó en la película Munich (2005) de Steven Spielberg. Fue una experiencia muy difícil porque es una actriz muy complicada, muy dura, fue un poco como mi Klaus Kinski personal.

Después de esto fue muy difícil realizar otra película; este segundo film, Ascensión (2002), fue un film de ciencia ficción, pero no ciencia ficción con pistolas de láser, sino un poco mas cercana al trabajo de Tarkovski, por lo que fue muy difícil distribuir este tipo de película. Y después llegó La belle Bête. 

E.A.E: ¿Cómo fue el trabajo de escribir el guión con la escritora de la novela en que se basa la película? 

K.H.: Fue muy bonito porque ella no es una persona que vaya a censurarte, no es una persona que vaya a luchar contra tus intenciones; a partir del momento en que me dio su confianza ella se adaptó a mis ideas. Ella escribió la primera versión del guión, y luego con uno de los productores, Julien Fonfrede, y yo nos sentamos los tres en un pequeño departamento a escribir juntos. Julien y yo hicimos algunos cambios, después nos presentaron a la autora, y luego junto con ella corregimos algunas cosas. Hay diferentes técnicas para trabajar un guión en grupo, la mejor, para mí, es comenzar con una discusión con el colaborador, se hace un tratamiento, y luego de haber escrito una primera versión se la envía al otro, que hace sus cambios, y luego todos se reúnen para hacer una versión final. Es un trabajo un poco más largo que si lo estuviera escribiendo una sola persona, pero fue muy agradable; Marie Claire Blais es una mujer extraordinaria, y aunque sea mayor que el resto de las personas que trabajaron en la película, es más “joven” en su interior que yo. 

E. A. E: ¿Cómo fue la elección y el trabajo con los actores en La belle bête? 

K.H: Son todos actores muy conocidos en Canadá, entonces no fue difícil para mí porque ya había visto muchas de sus películas anteriores. Carole Laure, la madre, es muy famosa en Canadá y en Francia, fue una de las grandes estrellas de los años ‘70 del cine internacional, y ahora es directora también. Marc-André Grondin, el hijo, se convirtió en un actor muy conocido luego de la película C.R.A.Z.Y. (Jean-Marc Vallée, 2005), y fue un actor genial, y un gran amigo también. Le propuse el proyecto antes del estreno de C.R.A.Z.Y., habiendo visto solamente la última bobina de la copia de trabajo de esa película, con eso pude ver que él era un gran actor, y después nos encontramos y hablamos, sin “pruebas”. Y Caroline Dhavernas, fue muy conocida en Canadá y ahora comenzó a trabajar en Hollywood, como en la película Hollywoodland (Allen Coulter, 2006) donde hizo de la novia de Adrien Brody, y también una nueva pelicula llamada Breach (Billy Ray, 2007), que se estrenará aquí no sé cuándo, con Chris Cooper, Ryan Philippe, una película bonita. Y también trabajó en una serie de televisión llamada Wonderfalls, donde fue la protagonista. El tema con Caroline es que ella cambió tanto sus aspectos físicos para La belle bête… ella tiene unos dientes falsos durante la película, y también utilizó lentes de contacto. Ella fue normalmente una beauty queen, fue conocida por ser una chica muy guapa, y creo que fue muy interesante lo que hizo en La belle bête con el personaje de Caroline, porque a veces puede ser guapa, pero cuando ella siente el odio interior hacia su madre, se puede ver en su cara cómo hace cosas muy sutiles, como por ejemplo con sus dientes. En la primer parte de diálogo en la película la madre le dice "eres tan fea cuando sonríes", cuando está en presencia de la madre no sonríe, solamente al final de la película, cuando sonríe, se pueden ver sus dientes; fue un aspecto psicológico subliminal, ella ha trabajado muy fuerte sobre estos aspectos. Creo que solamente aquí en Mar del Plata el público los ha entendido, el público ha visto todos estos aspectos muy mínimos, fue muy impresionante. 

E.A.E.: Hay una secuencia que nos resultó muy interesante, casi hacia el final, cuando la protagonista está a punto de tener un hijo y su hermano está andando a caballo, a punto de matar a Lanz, y ambas escenas se intercalan a través de un montaje alternado... 

KH.: Esta secuencia fue muy planificada, porque necesitaba crear un equilibrio en el mundo de la película: un personaje mata, el otro da vida.

Hay una anécdota muy divertida acerca de esta historia del nacimiento, que era un nacimiento por cesárea; una de las productoras quedó embarazada durante la preproducción de la película, y al tiempo, cuando acabamos la película, su hija nace de una manera exactamente igual que en la peli, por cesárea.

Hablamos con doctores antes de rodar esta secuencia y contamos con una enfermera en el plató durante su rodaje, porque necesitábamos que fuera correcta en el aspecto médico; la diferencia es que normalmente el doctor habla y es un poco menos frío que esto, pero es verdad que se tienen los brazos como el Cristo, debido al instinto de protegerse que se provoca al cortar el vientre. Fue un gran descubrimiento; yo no tengo hijos pero soy un gran “fan” del acto del nacimiento, y me gusta mucho el mundo femenino, es mucho más interesante para mí que el mundo de los hombres, este aspecto del sacrificio para crear la vida es para mí muy fascinante.

La hija de la productora nace al mismo tiempo que la copia cero de la película, fue muy interesante esta coincidencia, y lo primero que ella me dijo cuando fui al hospital a visitar a la niña fue “¡Es exactamente como en la película!”.

       Y hay otra anécdota divertida con respecto al rodaje de la otra escena de esta secuencia, la escena de la muerte: se utilizaron un cuerpo falso y una cabeza falsa para hacer esto, pero en la toma en la que el caballo debía golpear la cabeza con su pata, creía que se trataba de una persona real, y se negaba a patear la cara falsa. 

E. A. E: Esto tal vez más que una pregunta sea un comentario: cuando salimos del cine salimos entre perturbadas y excitadas, estuvimos hablando durante horas sobre la película… y queríamos saber cuál  es tu idea sobre el cine en general,  porque si bien no creemos que La belle bête sea una película “provocadora” creemos que busca generar muchas cosas en el espectador. 

K.H: Me gustan mucho las películas que generan no una provocación sino más bien una participación del público; no quiero darle todas las respuestas al público porque yo creo que no es tonto, que puede razonar durante la película, y apoyar en su propia alma la experiencia; es por esta razón que, en La belle bête, fui cortando muchas de las explicaciones que estaban en el guión, porque creo que no es muy interesante conocer todo. Yo creo que es claro, más o menos, lo que pasa en la película, pero necesito hacer algunos trazos de niebla porque la luz en la niebla es mucho más interesante, porque así se puede ver de una manera muy concreta la trayectoria de la luz. Fue mi intención hacer una película más “caliente”, no pasiva, más activa, pero no tan complicada; no es una película para los intelectuales, no es una película intelectual, es una película más emocional y más física.


E.A.E: Nos costó mucho armar las preguntas justamente por lo que decías, porque nos pareció que era una película muy sensorial, y nos resultaba difícil hablar de ella racionalmente.
 

K.H: Sí, exacto, es más subconsciente, y esta es la menos radical de mis tres películas; fue la primera que tuvo el apoyo del gobierno de Canadá, entonces necesité hacer algo un poco diferente. Si bien mis películas son muy diferentes, esta tenía que ser menos radical en cuanto a los aspectos experimentales. 

E.A.E.: Otro de los comentarios que hicimos cuando salimos de ver tu película fue que sentíamos que las imágenes se nos iban a quedar grabadas por mucho tiempo… 

K.H.: Gracias, estoy muy contento de que les haya gustado. Habrá otra proyección que espero que, sobre los aspectos técnicos, sea mejor. En el Ambassador, a pesar de que es una gran sala y muy bonita, tuvimos muchos problemas de foco y de sonido; es una mezcla muy complicada y muy ecléctica, y en esta sala se escuchó la media del sonido.

Estoy muy contento con la experiencia, fue increíble presentar la película aquí. 

E.A.E.: ¿Te gustó el Festival? ¿Viste alguna película argentina? 

K.H.: Sí, sí, estuve aquí todo el festival, y fue una excelente experiencia. Vi Ciudad en celo (Hernán Gaffet, 2006), es una película para el público… creo que es una película para turistas españoles; es una superproducción española, y da una visión muy turística de Argentina, con el tango, y todo… no es que sea horrible, es una peli para la gente, que se rió mucho durante la proyección, es muy popular pero es una peli para turistas, también para turistas dentro de su propio país, y no es lo mío. Pero he visto un corto argentino muy bueno, Primera nieve (Pablo Agüero, 2006), muy interesante, muy bonito y muy fuerte.

Después, otras películas argentinas… tengo un DVD en mi casa de Habitaciones para turistas (Adrián García Bogliano, 2004), que todavía no vi; encontré a los realizadores en el Festival de Sitges, en España, donde fue el estreno mundial de La belle bête; veré la película cuando vuelva a Canadá, ya sé que pasó mucho tiempo desde que tengo el DVD pero fueron unos mese bastante complicados. Sé que hay algunas cosas gore, como Plaga zombie (Pablo Parés, Hernán Saez, 1997), he visto solamente trozos de estas pelis, y bueno, son simpáticos, pero…

Creo que alguno de estos directores ha hecho una gran película con un buen presupuesto para los Estados Unidos. Entonces quiere decir que después de películas como Plaga zombie se pueden hacer cosas, ¡hay esperanza! (risas)

Pasa lo mismo en todos los países… a mí no me gustan las películas de Québec normalmente, tengo problemas, pero con la cultura cinematográfica, para vivir es genial, Montreal me gusta mucho, pero las pelis de Québec son a veces muy naïf. C.R.A.Z.Y. fue muy buena, fue la mejor después de muchos años en Québec. Nosotros somos una parte del mundo muy “joven”, de muchas maneras, y hay mucha inseguridad entre la población, porque fueron una colonia francesa, que fue controlada por los ingleses. Entonces hay una cosa de inseguridad en el público, no todos, pero que crea algunas reacciones un tanto defensivas.

Mi cine esta más cerca del cine europeo que del de Québec. No estoy como en mi casa cuando trabajo, estoy un poco en un país extranjero. 

E. A. E: ¿Cuáles son los directores que más te gustan y que más te influenciaron para esta película? 

K.H: Bueno, hay tantos… pero me gustan mucho Luis Buñuel, Claude Chabrol, Mario Bava, Dario Argento… fue una película muy cercana a ese tipo de mundos. Una de mis grandes influencias para La belle bête fue The Texas chainsaw massacre (1974), la primera, de Tobe Hopper, por el montaje, y su manera de presentar cosas violentas de modo muy sutil y subliminal, porque se puede ver que no hay tanta sangre en la película, y el mayor aspecto perturbador está en tu imaginación; también en el trabajo de sonido y de edición fue increíble. Las pelis de Romero que son pelis de terror mas políticas…También Herzog, es uno de mis directores favoritos, Tarkovski me encanta… hay muchos… no tanto las películas “grandes” de Hollywood, no fue lo mío, pero yo no soy cerrado; una de las mejores películas que he visto después de mucho tiempo es una producción inglesa de un director mexicano que fue hecha con mucho dinero y en estudio, Children of men (Alfonso Cuarón, 2006) que fue algo muy interesante, una de las mejores películas que he visto con este tipo de presupuesto. Entonces sí, generalmente prefiero las películas de género pero me pueden gustar todo tipo de pelis, necesito tener la mente abierta… 

E. A. E: Queríamos saber cuáles son tus ideas con respecto al cine de terror en particular, porque si bien esta película no encaja totalmente en el género, creemos que tiene varios aspectos que sí lo hacen. 

K. H : Sí, me gusta mucho el cine de terror, generalmente trabajo con el cine de terror. Yo fui durante muchos años programador y organizador del festival Fantasia, en Montreal, que es el más grande festival de cine de terror de América del Norte. Ese festival fue mi educación, ahí hay pelis de terror italianas, asiáticas, de todo. Yo también fui guionista de una película que se llama Los Abandonados (Nacho Cerdá, 2006), una película española que fue estrenada en los Estados Unidos, y es una película de terror puro y duro, no tan gore, pero muy física. El cine de terror es una gran parte de mí, y yo creo que se puede ver esto en La Belle bête, más en la segunda parte de la película, porque empieza más como una película francesa, y después cambia hacia una película de terror italiana de los años ‘70, que fue la idea; fue un gran homenaje al cine de los ‘70 que fue para mí el tiempo de oro del cine, la gran parte de mis películas favoritas son de los años ‘70, y en Estados Unidos también, fue una de las mejores épocas del cine americano. Fueron películas muy políticas, muy en contra de la guerra, películas más cercanas a mis opiniones personales de izquierda. 

E.A.E.: ¿Cómo fue que llegaste a hacer un guión con un director español? 

K.H.: Bueno, fue después de muchos años de trabajo con él, lo conocí en el Festival Fantasia en el ’97, fue un verano muy especial para un grupo de directores que se encontraron en este festival, y ahora, después de diez años, somos grandes amigos. Fue una especie de click entre nosotros, entre estas personas que hacen películas de terror un poco políticas, que quieren cambiar la idea de qué es una peli de terror. Viví en España más o menos la mitad del año durante cinco años, y trabajé en cinco guiones en España, y el primero que se terminó fue el de Los abandonados. Pero son películas escritas en inglés, que son correctas para el mercado internacional.

Fue un gran placer para mí, España fue mi “otra vida”. La vida de aquí se acerca mucho a la vida de España, pero menos “burguesa”, sin los aspectos negativos de la vida española; las personas tienen los ojos más abiertos, conocen los aspectos más duros de la vida. Creo que las personas son mucho más interesantes en la Argentina porque necesitan ser muy fuertes para vivir aquí, y soportar estos gobiernos que les han robado, y matado, de una manera tan extremista. Creo que el público y la gente aquí tienen una educación mucho más cercana a la mía, una educación no formalista sino una educación de la vida; en España estuve en un ambiente muy burgués, de familias muy ricas… La mayor parte de las personas que trabajan en el cine en Europa en general son muy ricas, y no necesitan trabajar, y yo no lo soy, yo necesito trabajar para vivir. Me sentí más cerca de la gente aquí, y pude ver que el público no es nada naïf y me encanta esto, porque no me gusta lo naïf, me gustan las personas que puede ver el segundo grado de las cosas. 

 E. A. E: ¿Cuáles son tus próximos proyectos? ¿Tenés ya algo en mente? 

K.H.: Sí, tengo muchos proyectos, pero necesito hablar con cuidado (risas); ahora es un poco pronto para hablar de nuevas historias, pero estoy trabajando en una película sobre la eutanasia… pero una comedia… de sexo… sobre la eutanasia (risas)… y otras cinco, seis o siete películas. La que he presentado ahora al gobierno canadiense es esta comedia de sexo sobre la eutanasia, pero no a la manera de John Waters, sino más humanista, tampoco seria pero no “loca”, algo con personajes un poco más reales. 

E.A.E.: ¿Ya conseguiste financiación para ese film? 

K.H.: Ahora estoy trabajando sobre la financiación del guión largo de la película, por ahora tengo un guión corto; es un proceso muy largo y muy complicado hacer una película en el sistema canadiense, porque necesito apoyar el guión, el desarrollo, la producción, y hay muchos papeles, un poco como en todos los países que tienen estos programas de subvenciones. No es los Estados Unidos, es Canadá, y es un poco como aquí, hay apoyo pero con presupuestos muy pequeñitos. El presupuesto de La belle bête fue muy pequeño, solamente un millón de dólares americanos, y en Montreal es muy caro rodar, porque al tener dinero del gobierno necesito trabajar con los sindicatos, en el interior del sistema, y esto come tanto dinero del presupuesto… Fueron 22 días solamente de rodaje, en Canadá, cerca de Montreal.   

Es muy divertido porque esta casa grande, rara, que se ve en la película, que parece tan aislada del mundo, como en otro planeta, si se mueve la cámara de manera muy mínima hacia un lado se puede ver que hay una gran carretera detrás de la casa, que causó muchos problemas con el sonido directo; fue una ilusión este aspecto de estar perdida en otro mundo.

E.A.E.: Haciendo una relación con el cine argentino… conseguir un subsidio para hacer cine de terror, o un cine como el que hiciste, conseguir financiación del Estado para ese tipo de películas aquí es prácticamente imposible. 

K.H.: Sí, es muy difícil en todos los países conseguir financiación para ese tipo de cosas. Por ejemplo, Los abandonados fue una película de estudio española, de un estudio llamado Filmax que es el más grande de Cataluña. Es difícil y algunas de las películas más o menos de terror, por ejemplo en Québec, que toman algo de financiación del Estado no están hechas por buenos directores, porque son personas a las que no les gusta el cine de terror, que no conocen el cine de terror, que hacen esto para la ocasión, no conocen nada del cine de género, y es una lástima. A mí me gustan mucho este tipo de cosas, y si quiero hacer algo en Canadá necesito hacerlo con un presupuesto muy bajo porque es la manera en que se pueden hacer cosas con un poco de riesgo. Pero son tan grandes los presupuestos en Canadá ahora… 5 millones de dólares, 8 millones de dólares, es muy caro… no sé si es posible que haga otra, puede que vuelva a Europa, no lo sé. 

E.A.E.: Escuchamos que querías filmar aquí en la Argentina ¿es cierto? 

K.H.: Quiero hacerlo, tengo un proyecto que creo que Buenos Aires sería el sitio perfecto para realizarlo; es una película de terror muy político sobre la justicia, una película crítica muy extrema sobre el fascismo. 

E.A.E.: Argentina es un buen lugar para filmar eso. 

K.H.: Sí, lo sé, sería algo interesante, pero prefiero no decir nada por ahora…