Italia en Foco 

Por Jimena C. Trombetta 

Italia en foco fue una de las secciones especiales del 22º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. A la hora de reseñar los films de esta sección, quisimos no sólo tener en cuenta cada film como obra particular sino también encontrar un patrón común de selección dentro de la sección. Por suerte en este caso lo encontramos. Tanto Pastora Campos como Ernesto Flomenbaum, programadores de la sección, remarcan cómo el cine italiano, luego de su decadencia en los '80 -donde toda una corriente del cine italiano devino en pasatista, y la otra rama, la del cine de autor, careció de ideología y compromiso social-, busca retomar cierto compromiso pero todavía no logra poseer una industria firme que lo sustente a la hora de la producción y distribución.

Sin embargo, los organizadores de esta sección han logrado encontrar films que demuestran una responsabilidad social. Por un lado, grandes figuras como Mario Monicelli, Vittorio de Seta; por el otro, cineastas aún jóvenes, como Vito Zagarrio, Davide Ferrario y Emanuele Crialese, quienes, cada uno en su género y su elección cinematográfica, han logrado expresar una deuda su historia o con las problemáticas mundiales; el fascismo, la discriminación, la emigración, la guerra. Pero lo que resulta más asombroso es que ningún film deja de lado la necesidad del público de hoy: entretenerse. Son films que reflexionan sobre la realidad pero también comprenden la necesidad de poder conmover a los espectadores para poder llegar a su pensamiento, en un mudo donde las comedias románticas de Hollywood suelen ser las películas más vistas.

Entonces nos encontraremos con films dramáticos como La Strada di Levi, que marcará el recorrido de Primo Levi luego de ser liberado de Auschwitz, o con Lettere dal Sahara, que se preocupará por desarrollar los inconvenientes de un hombre que sufre el desarraigo y la discriminación, o bien con Tre giorni d’anarchia, que se ocupará de poner en tela de juicio las utopías de un pueblo que pretende reorganizarse pero que se topará con los dueños del poder nuevamente. Y por otro lado podremos ver films que plantean una crítica a la sociedad italiana, tales como Le rose del deserto o Nuovomondo. El primero planteará la absurdidad de la guerra y las falsas ilusiones que genera, mientras que el segundo, con bastante comicidad, recorrerá las peripecias que debe atravesar un inmigrante de fines del siglo XIX ante la necesidad de partir de su hogar.       

 

La Strada di Levi

Por Jorge Capelloni 

Después de la liberación del campo de concentración de Auschwitz por parte del Ejército Rojo, el 27 de enero de 1945, Primo Levi junto a ochocientos sobrevivientes del nazismo realiza un tortuoso peregrinar atravesando Polonia, Ucrania, Bielorrusia, Moldavia, Rumania, Hungría, Eslovaquia, Austria y Alemania, para poder retornar finalmente a su hogar en Italia. Un largo camino de diez meses, que el escritor formalizará en su libro La tregua, una de sus novelas mas destacadas sobre la Shoah, la supervivencia y  el regreso.
El director Davide Ferrario y el escritor Marco Belpoliti vuelven a recorrer  sesenta años después esos seis mil kilometros y diez fronteras que separaban a Levi de su Torino natal, confrontando en el filme la Europa descripta en sus páginas con esta contemporánea.
Levi recorre Europa en el intervalo que va del fin de la Segunda Guerra Mundial a la Guerra Fría; Ferrario y Belpoliti transitan el mismo recorrido, la misma strada, esta vez en un tiempo histórico signado por la caída del muro de Berlín y el 11-S. El documental, verdadera road movie sin actores, funciona tanto a modo de homenaje a uno de los escritores italianos más importantes de la posguerra, como asimismo, siguiendo su infinito peregrinar en compañía sólo de la voz en off, intenta comprender  cuánto ha sucedido en Europa desde la caida del comunismo, interrogarse sobre temas como nacionalismo, lenguaje, identidad, prejuicio, y observar las transformaciones devenidas sesenta años después del fin de la guerra.

 

La strada di Levi, Italia, 2006.
91 minutos
Dirección: Davide Ferrario
Guión: Davide Ferrario, Marco Belpoliti
Producción: Davide Ferrario, Ladis Zanini, Francesa Bocca

Productoras: Rossofuoco, RAI Cinema
Fotografía: Gerardo Gossi, Massimiliano Trevis
Montaje: Claudio Cornio
Sonido: Gianni Sardo
Música: Daniele Sepe
Intérpretes:
Andrzej Wajda, Mario Rigoni Stern, Ruslana Billozir, Modesto Ferrarini, Umberto Orsini

 

Le rose del deserto

Por Jimena C. Trombetta

 

Le rose del deserto es el último film del maestro Mario Monicelli. La película se contextualiza en 1940, en el desierto de Libia. Sus personajes, soldados y oficiales italianos, creen que su misión está por terminar pronto, pero en el transcurrir del film se darán cuenta de que están perdiendo la guerra. Este resultado conlleva una serie de situaciones en donde predomina lo grotesco y lo irónico, matizando el film con algunas escenas dramáticas que se desarrollan para finalizar en un absoluto sarcasmo.
El film se estructura mayormente en dos historias que complementan la historia general; la primera es la de Strucchi, el médico que comanda la misión, historia que abre y cierra el film, aunque de maneras muy distintas. En su comienzo, mediante un plano cerrado, que se va abriendo lentamente, observamos una mano escribiendo mientras la voz over de Stefano Strucchi relata versos para su esposa. Lo irónico de este plano es que de ver la realidad de un escritor, un intelectual, cuando el plano se abre, observamos la cruda verdad de que se trata de un hombre que le escribe una carta de amor a su mujer en medio del desierto mientras debería organizar la unidad sanitaria de la que está a cargo. La segunda historia es la del teniente médico Marcello Salvi quien se dedica a sacar fotos al único árabe que se deja fotografiar por dinero. Ambas historias están marcadas por el agudo humor de la comedia italiana. Y es este tipo de humor el que vuelve al film no sólo extremadamente divertido sino también totalmente crítico a su historia y a sus resultados. 

 

Le rose del deserto, Italia, 2006.
102 minutos
Dirección: Mario Monicelli
Guión: Mario Monicelli, Alessandro Bencivenni, Domenico Saverni
Producción: Mauro Berardi, Enzo Gallo

Productora: Luna Rosa Cinematográfica
Fotografía: Saverio Guarna
Dirección de Arte: Lorenzo Baraldi
Montaje: Bruno Sarandrea
Sonido: Gianluca Costamagna
Música: Paolo Docena, Mino Freda
Intérpretes:
Michele Placido, Alessandro Haber, Giorgio Pasotti 
 

Lettere dal Sahara

Por Jimena C. Trombetta

Lettere dal Sahara, de nada más y nada menos que Vittorio de Seta, trata sobre un joven estudiante senegalés que decide viajar hasta Italia para mejorar su nivel de vida y el de su familia. Pero, en el transcurso del film, se verá cómo debe afrontar una infinidad de situaciones de discriminación racial. Decepcionado, vuelve a su tierra intentando retomar su identidad, que, para ese entonces, ya se encuentra perturbada. Su maestro será quien intente convencerlo para que vuelva a Italia, busque a la gente que lo ayudó y olvide a quienes lo lastimaron.
Este film refleja la problemática del inmigrante, su llegada a un país extraño y las probables reacciones de las personas de dicho país, una ayuda incondicional o un terror xenófobo ante lo desconocido. Además, refleja el problema que acarrea el desarraigo sobre la identidad de la persona y sobre su seguridad frente a la sociedad.
Cabe destacar las escenas donde esta pérdida de la identidad se muestra como una pérdida espacial. Tanto cuando naufraga el barco en el que se transporta, como cuando lo golpean un grupo de fascistas, la imagen del agua se vuelve borrosa mediante el fuera de foco. Así, como este recurso, otros tantos muy bien utilizados, tales como los primeros planos, la oscuridad en los momentos dramáticos, y la saturación del colorido ya en su casa, enriquecerán el film. 

Lettere dal Sahara, Italia, 2006.
123 minutos
Dirección: Vittorio de Seta
Guión: Vittorio de Seta
Producción: Donattela Palermo

Productoras: Metafilm, A.S.P.
Fotografía: Antonio Grambone
Dirección de Arte: Fiorella Cicolini
Montaje: Marzia Mete
Sonido: Andrea Lancia
Música: Ismael Lô, Fabio Tronco
Intérpretes:
Djbril Kebe, Paola Ajmone Rondo, Stefano Sacotelli 

 

Nuovomondo

 Por Jimena C. Trombetta

 

Nuovomondo es el film de Emanuele Crialese, un prestigioso director, que retrata la historia de una familia que huye de la miseria de Italia hacia Norteamérica, con el fin de conocer el bendito “mar de leche” como sueñan, con hortalizas gigantes. Pero todo el trayecto resulta dificultoso, desde que el protagonista decide viajar y llevar a su familia hasta su enamoramiento hacia una mujer de la alta sociedad que escapa de Italia.
Si bien el director remarca que el film en cuestión no es un film sobre la emigración, creemos que, a pesar del comienzo mágico que se produce al filmar a un hombre con una piedra en la boca subir una extensa montaña, o lo lúdico, imágenes con un mar de leche donde entran por el costado del cuadro una zanahoria gigante, el film retoma la realidad de la emigración, y es capaz, aunque no sea su objetivo, de mostrar las dificultades de los inmigrantes para ingresar al preciado territorio como también las diferencias culturales que tiene que afrontar y las absurdidades burocráticas que requieren; por ejemplo, casarse con un ciudadano del lugar sin importar la edad, ni el conocimiento de una persona con otra.
Es un film que, más allá de tratar sobre la “voluntad de cambiar la vida propia”, trata también sobre la dificultad social de llevar a cabo ese deseo. Eso es lo que lo vuelve tan rico a la hora de mirar una trama que mezcla lo social y lo individual con la magia de encontrar verduras gigantes.

 

Nuovomondo, Italia/Francia, 2006.
120 minutos
Dirección: Emanuele Crialese
Guión: Emanuele Crialese
Producción: Bernard Bouix, Diana Frey, Alexandre mallet-Guy
Fotografía: Agnès Godard
Dirección de Arte: Laurent Ott, Filippo Pecoraino, Monica Sallustio
Montaje: Maryline Monthieux
Sonido: Nicolas Becker, Pierre-Yves lavoué, Francis wagnier
Música: Antonio Castigano
Intérpretes:
Charlotte Gainsbourg, Vincenzo Amato, Aurora Quattrocchi, Francesco Casisa, Filippo Pucillo

 

Tre giorni d’anarchia

 

Por Jimena C. Trombetta

Tre giorni d’anarchia o Tres días de anarquía es el film de Vito Zagarrio, un importante director italiano, alumno de Roberto Rosellini. Nos encontramos en Sicilia en 1943 cuando el film comienza a avanzar. Esta historia cuenta sobre las diferencias políticas de un pueblo, que, al avistar a los aliados, considera que debe tomar las riendas de la situación y organizarse. De la mano de Giuseppe, por decisión casi unánime, el pueblo se organizará pero luego de tres días nada será lo mismo.
      El film retoma la historia italiana, más precisamente los años fascistas de la nación, y logra, por medio de una visión política, entrecruzar imágenes documentales sobre el régimen con una historia de amor: la de un muchacho que viene de una familia antifascista, novio de una mujer que comparte su ideología, pero que, al mismo tiempo, desea y comparte su amor con una mujer que viene de la aristocracia.
        Si bien la película desarrolla la historia de amor de manera muy exhaustiva, nunca deja de lado las posiciones de cada individuo, generando cuatro posturas claras: aquel que no comparte la violencia, como el protagonista, aquel que todo lo arregla ajusticiando, quien responde al fascismo por temor y, por último, quien responde al fascismo  por negocios. Además, toda la historia de amor se articula claramente en el contexto histórico y sobre todo por el contexto histórico, con lo cual posee un profundo significado, que se podría interpretar como la posición ideológica de Giuseppe. Es esto lo que marca la diferencia a la hora de pensar un film como una simple historia de amor, o como una obra que encastra todas las características del ser humano, remarcando la concepción de que todo hombre es político.
 

Tre giorni d’anarchia, Italia, 2004.
100 minutos
Dirección: Vito Zagarrio
Guión: Vito Zagarrio
Producción: Vincenzo Di Marino, Silvana Leonardo

Productoras: Artimagiche & Cavadaliga, RAI Cinema
Fotografía: Pasquale Mari
Dirección de Arte: Adolfo Recchia
Montaje: Roberto Missiroli
Sonido: Fabio Santesarti
Música: Pivio & Aldo De Scalzi
Intérpretes:
Enrico Lo Verso, Tiziana Lodato, Salvatore Lazzaro, Gaetano Aronica