
|
La heroína melodramática en
Fassbinder o la víctima del mundo masculino. Por Jimena Trombetta Para dicho trabajo nos basaremos
por un lado en la concepción que Anette Kuhn en Cine de mujeres tiene sobre la mujer dentro del cine clásico de
Hollywood, y en el prólogo escrito por Doménec Font en Rainer Werner Fassbinder. La anarquía de la imaginación, y por el
otro, en la concepción de melodrama de Bruno Bettelheim en Psicoanálisis de los cuentos de hadas. Separando el trabajo en dos
partes que desarrollarán por una parte el tema la mujer en Fassbinder y por otra
explotarán los elementos melodramáticos en los films El matrimonio de María Braun y Lilli
Marleen. Este último desarrollo está por supuesto en sincronización con la
posición de la mujer en Fassbinder. Además utilizaremos como fuentes
de datos biográficos del director, el texto de Ronald Hayman Fassbinder y el texto de Augusto Torres R. W. Fassbinder.
Font separa la
filmografía de Fassbinder y su relación con las mujeres en dos partes. En la
primera parte se encuentran films como Bremar
Freittet (1972), Nora Helmer
(1973) Martha (1973) y Effi Briest (1973) donde se ponen de
manifiesto los mecanismos opresivos del matrimonio y las fórmulas diversas de
emancipación femenina. Pero con films como El
matrimonio de Maria Braun (1978), Lili
Marleen (1980), Lola (1981) y La ansiedad de Veronika Voss (1982) se destacará a la mujer como las femme fatales que contradictoriamente
siempre terminan siguiendo las figuras
patriarcales. Es este último periodo el que nos interesa analizar. Entonces, son las mujeres las que
llevarán un nivel protagónico muy intenso. Son ellas las que llevaran adelante
la acción, y se enmarcarán dentro de una actitud aparentemente activa frente al
conflicto. Aparentemente porque luego observaremos como dicha postura es manejada
por un mundo masculino que domina gran parte de las decisiones y direcciones
del mundo femenino. Cabe destacar la diferencia
radical con respecto a las heroínas del mundo cinematográfico de Hollywood.
Mujeres como Mildred Pierce personaje de El
suplicio de una madre (1945), terminan siendo castigadas, relegadas al
mundo dependiente, bajo el exclusivo rol materno propio de una sociedad paternalista,
pero a diferencia del castigo que reciben las mujeres de Fassbinder, las
mujeres del cine clásico de Hollywood son castigadas por una fuerza del más
allá, donde no es el director, ni es la historia lo que las reprime. Con la
misma transparencia de filmación, propia del cine clásico, las mujeres se
someten al destino. En Fassbinder está bien marcado que el sometimiento es
responsabilidad de un mundo netamente paternalista que abarca no sólo a las
actitudes de los hombres, sino también a la resolución final de las mujeres. Fassbinder vuelve
común la compra y venta de sus personajes femeninos, quizás esto se relacione un
poco con su concepción del amor y un poco con sus características psicológicas
sadomasoquistas, pero esta observación sobre la vida personal del director la
hacemos con el fin de remarcar que sus films poseen una mirada completamente
masculina y más aún una mirada completamente fassbinderiana, porque el director
en todo momento se encuentra presente en sus films, dejando en claro a partir
de la reversión de finales como concibe el mundo femenino y el mundo en
general. En una entrevista declara en relación al film Las amargas lágrimas de Petra Von Kant (1972) “Porque la sirvienta
acepta la opresión y la explotación y tiene miedo de la libertad que le
ofrecen. Porque al mismo tiempo que la libertad, llega la responsabilidad de
tener que reflexionar sobre su propia existencia” y con cierta contradicción
luego agrega que no entiende la opresión sólo como opresión femenina, sino que
comprende el mundo como relaciones de opresores y oprimidos. Sin embargo, las
mujeres son, en la mayor parte de su filmografía, su instrumento para mostrar
esa opresión, incluso en films donde el protagonista es masculino, como Desesperación (1978), la mujer del
personaje principal en todo momento es tratada como estúpida por su marido. 1) La tipología de los personajes
que se distinguen entre buenos/malos, el héroe, la víctima, el villano y el
personaje cómico. 2) La importancia del destino, que
se combina con el azar o coincidencia abusiva. Dentro del melodrama siempre se
generan relaciones de amor interclasistas que no pueden ser, se recompensa la
virtud (se entiende por virtuoso a aquel que actúa de manera pasional frente a
su objeto) y se castigan los vicios (se entiende por defectuoso a aquel que se
opone a la pasión). 3) Las situaciones en las que
predominan el secreto, la revelación del mismo, la separación y el reencuentro,
la muerte, el sufrimiento y la humillación. 4) El ambiente, la familia prototípica,
el mundo de encierro; la acción casi siempre se desarrolla en espacios internos,
exceptuando algunos mundos intermedios que funcionan como sitios transitivos
que permiten la comunicación entre el héroe y la víctima. 5) El expresionismo que se explaya
dentro del melodrama, no en tanto movimiento artístico vanguardista sino en
tanto expresividad de cada elemento. 6) La redundancia: el desenlace
puede ser previsto desde distintas acciones previas, los sucesos ocurren más de
una vez. 7) Los personajes que se definen
por lo que no tienen, generalmente carente de padres. 8) El tiempo en el que se destaca la
proximidad de la muerte, la mirada melancólica sobre las oportunidades perdidas
y la efímera felicidad. El héroe se asemeja a un hombre
común con miserias y virtudes que no necesariamente
responde a los deseos de la víctima/heroína porque en este caso es lo mismo.
Estos héroes no luchan por una dama o por una mujer que aguarda ser salvada.
Estos héroes son culpables de que la heroína se vuelva víctima, más
precisamente. Estos héroes, son héroes de sus propios deseos. Oswald arregla
con Hermann quien poseerá a María, el intendente le paga al hombre que
prostituye a Lola para casarse con ella, y Robert decide olvidar a Willie y
casarse con otra mujer. En cuanto al destino, María Braun
se casa con Hermann Braun bajo condiciones particulares. Mientras vemos
ingresar los créditos del film, la pantalla es cubierta por el plano general de
dos jóvenes que desean casarse en plena Guerra Mundial. Este comienzo será lo
que marcará la circularidad de la historia. Y es esta circularidad el elemento
por antonomasia que demuestra la opresión del mundo femenino. Si bien el azar
se encuentra presente, el destino de la heroína/víctima está condicionado. María Braun y Hermann firman
tirados en el suelo los papeles de casamiento mientras las bombas caen a su
alrededor. Luego del casamiento, Hermann parte hacia la guerra y María se desempeñará
en distintos trabajos para mantenerse, mientras espera que su hombre regrese.
Ya encontramos una primer ruptura en el género melodramático en donde es la
mujer quien se desarrolla y busca como heroína la manera de salvar a su hombre,
pero si bien durante todo el film se ve a nuestra heroína desenvolverse tanto en
sus relaciones como laboralmente de un modo totalmente independiente, el giro de la historia, hace que nos percatemos
de que “(…) tras la muerte de Oswald,
descubre María que ha sido superada en estrategia, atrapada sin darse cuenta en
las redes del mundo masculino” (Ronald Hayman: 1985, 163) Observamos como la dupla
heroína/víctima se genera a partir de la pasividad de las mujeres en
Fassbinder, pues si bien, aparentemente, ellas son las que viajan buscan,
deciden, siempre terminan condicionadas por las decisiones de los hombres o la
sociedad y sus prejuicios. Por esta razón las historias se convierten en circulares. En el caso de Lili Marleen, cuando
ella luego de una larga odisea vuelve al lugar donde se encuentra Robert, se da
cuenta de que en realidad no ha sido esperada. Allí indefectiblemente la
historia ejerce un giro, que vuelve pasiva a Willie porque su odisea no es tal,
vuelve a un lugar que no existe ya para ella, nadie la espera, por lo tanto
sólo le queda la posibilidad de partir. En el caso de María Braun, la
circularidad ya se observa desde el comienzo, ellos se casan entre bombas y
mueren a causa de ellas, nunca logran estar juntos. Maria Braun vive en una
sociedad machista, la cual sin embargo le hace creer posible su independencia,
pero al igual que Lili Marleen ella permanece en la total pasividad, su marido
vuelve cuando él lo decide, previo arreglo con Oswald, quien permanece con
María sin que ella sepa de su enfermedad terminal. Y Lola intenta salir del
mundo de la prostitución pero el arreglo masculino la hace volver a caer en el
mismo ambiente aunque con un mejor nivel económico. En ambos films, tanto María Braun como Willie
en Lili Marleen ven condicionadas
sus vidas ante el alejamiento de los hombres a los cuales aman. Y Lola nunca
llega a obtener al hombre que ama, ya que éste se convierte en uno más de
aquellos a los que se tuvo que someter. ¿Pero por qué las mujeres en
Fassbinder son víctimas que intentan escapar sin éxito de sus mundos netamente
masculinos? En el final de El matrimonio de María Braun, María
deja la llave de gas prendida y ese es el motivo de la separación final con su
hombre. Parte de la discusión surge a partir de si es un acto premeditado o es
simplemente un accidente. Fuera como fuera, consideramos que la protagonista
sigue sometida a los deseos y arreglos y desarreglos de Hermann, porque ella no
decide irse y la reflexión de Fassbinder -así como lo hizo al cambiar el final
de Casa de muñecas de Ibsen en Nora Helmer- sería: a dónde iría. Otro ejemplo similar se da en Lili Marleen, Willie va a buscar a
Robert luego de la odisea de años de esconderse y lo ve casado con otra mujer.
Aquí su resolución es irse, pero persiste la actitud impotente de la mujer que
se remarca en cada film de Fassbinder. Incluso la protagonista en Lola, para demostrar su independencia
frente al hombre que la prostituye, busca seducir aun hombre de mayor poder: el
Intendente. Pero el giro de la historia, a diferencia del giro en El ángel azul (1930) de Josef Von Sternberg en donde el protagonista masculino
enloquece por Lola, hace que la protagonista siga siendo tan dependiente del
hombre que la prostituyó como del hombre que la compró para casarse. Otro elemento
melodramático que se utiliza para afianzar la pasividad de las mujeres son las
situaciones. El giro en la historia de los tres films se da a partir del
descubrimiento del secreto que siempre incluye la decisión final. María no sabe
del arreglo entre Oswald y Hermann, Lola no sabe del arreglo entre el Intendente
y quien la prostituye y Willie no sabe que Robert se ha casado con otra mujer.
Es el descubrimiento de este secreto que las reubica en su rol pasivo. Los ambientes, en todo
momento, suelen ser de encierro: tanto los bares de prostitución en los que
caen las tres protagonistas, y las oficinas de Oswald y el intendente, como la
casa de Robert. Es a partir de los mundos intermedios donde Fassbinder ejerce
una ruptura, porque si bien son utilizados como momento previo para la unión
entre los protagonistas, esa unión no es tal. María va hasta la cárcel a
recibir a Hermann que ha sido liberado y sólo encuentra una carta de él, Willie
debe simular no reconocer a su amante y Lola ingresa en el mundo del
protagonista porque su madre trabaja allí. A diferencia del
expresionismo melodramático en donde todos los elementos expresan, en
Fassbinder es claro ver como no sólo expresan los elementos, sino como también,
y debido al pasado del cine alemán, se pueden reconocer influencias del
expresionismo en tanto movimiento artístico. La diversidad de encuadre a partir
del enrejado de los vidrios rompe con la perspectiva tradicional y subraya el
encierro de los protagonistas. El típico plano detalle en contrapicado de
objetos que se vuelven aterradores como los teléfonos, en combinación con una
iluminación en degradé, son otros de los elementos que aportan significación.
También la fragmentación de los planos y el hincapié sobre los rostros al borde
de la desesperación exacerban el expresionismo y por supuesto la expresión. La redundancia se
genera en relación directa con el destino de las mujeres, porque es la circularidad
de la historia lo que vuelve redundante al relato. María empieza y termina en
medio de una explosión, Lola se sigue prostituyendo y Willie parte de ser
nadie, para volver a lo mismo. Aquí el rasgo melodramático de la temporalidad
juega un papel importantísimo. Si bien Fassbinder trabaja siempre al nivel del
relato con un tiempo lineal, esta elección potencia el ascenso y descenso de
las heroínas de un modo mucho más estrepitoso. Sobre todo en El matrimonio de María Braun. Cuando
vemos a María prender la llave de gas, la linealidad temporal genera el
suspense requerido para una muerte posterior, que si bien en el comienzo del
film es anticipada, no resulta tan predecible en el resto de la película. Conclusión
La diferencia que se
genera con las heroínas de Hollywood se da por la sencilla razón de que
Fassbinder siempre deja en claro su presencia, así, el artífice de la vida de
estas mujeres no es el destino, como lo sufría el héroe trágico, ni siquiera
son las normas de la sociedad en general, sino que sus vidas son definidas por
los manejos individuales de los hombres que sí, por supuesto, viven bajo normas
sociales, pero de esto las mujeres nada tienen que decir. De este modo dejan sus
películas un punto de vista totalmente paternalista pero que resulta sincero si
realizamos comparaciones con el tratamiento del género melodramático en
Hollywood. Aquí las mujeres no tienen posibilidades de cambio, y si lo intentan
son castigadas por una fuerza superior. En Fassbinder las mujeres no tienen
posibilidades de cambio por que el
director entiende el mundo femenino como un mundo que se niega a apropiarse de
su libertad, por temor a las responsabilidades. De más está decir que no
estamos de acuerdo con esta propuesta pero mucho menos con la del cine clásico.
Creemos que si la mujer es puesta en el papel pasivo se debe a que la construcción
del film está bajo la mirada masculina del director, y que no responde a la
realidad, aunque hay que reconocer que Fassbinder por lo menos lo explicita.
AAVV: Rainer Werner Fassbinder. La anarquía de la imaginación. , “Prólogo”, Doménec
Font, La memoria del cine 15, Paidós, Barcelona, 2002 Bettelheim, B.: Psicoanálisis de los cuentos de hadas, Crítica, Barcelona, 1977 Hayman, R.: Fassbinder, Ultramar, Barcelona, 1985 Kuhn, A.: Cine de mujeres, “La máquina de placer”, Cátedra, Madrid, 1991 Rosés, M.: Nuevo cine Alemán, Ediciones JC, Madrid, 1991 Torres, A. M.: R. W. Fassbinder, Ediciones JC, Madrid, s/a
|
![]() Ficha técnica
El matrimonio de Maria Braun Alemania-1978- 120 minutos Director: Rainer Werner Fassbinder Guión: Rainer Werner Fassbinder, Peter Märthesheimer, Pea Frölich Intérpretes: Hanna Schygulla (Maria Braun), Klaus Löwitsch (Hermann), Ivan Desny (Oswald), Hark Bohm (Senkenberg), Gottfried John (Willi)... Fotografía: Michael Ballhaus Montaje: Franz Walsch (seudónimo de RWF), Juliane Lorenz Música: Peer Raben Dirección de arte: Helga Ballhaus Sonido: James Willis Producción: Albatros Produktion, München; Trio-Film, Duisburg; WDR, Köln ![]() Ficha Técnica Lili Marleen Alemania- 1980-120 minutos Director: Rainer Werner Fassbinder Guión: Rainer Werner Fassbinder, Manfred Purzer y Joshua Sinclair Intérpretes: Hanna Schygulla (Wilkie), Giancarlo Giannini (Robert), Mel Ferrer (David), Karl-Hein von Hassel (Hans Henkel), Christine Kaufmann (Miriam), Hark Bohm (Taschner), Karin Baal (Anna), Rainer Werner Fassbinder (Günther)... Fotografía: Xaver Schwarzenberger Montaje: Juliane Lorenz, Franz Walsch Música: Peer Raben Dirección de Arte: Rolf Zehetbauer Sonido: Karsten Ulrich, Milan Bor Producción: Roxy-Film, München; Rialto-Film, Berlin; CIP, Rom; Bayerischer Rundfunk, München ![]() Ficha técnica Lola Alemania-1981-113 min Director: Rainer Werner Fassbinder Guión: Rainer Werner Fassbinder, Peter Märthesheimer, Pea Frölich Intérpretes: Barbara Sukowa (Lola), Armin Mueller-Stahl (von Bohm), Mario Adorf (Schuckert), Matthias Fuchs (Esslin), Helga Feddersen (Hettich), Karin Baal (madre de Lola)... Fotografía: Xaver Schwarzenberger Montaje: Juliane Lorenz Música: Peer Raben Dirección de arte: Raul Gimenez, Udo Kier Sonido: Vladimir Vizner Producción: Rialto-Film, Berlin; Trio-Film, Duisburg; WDR Intérpretes: Barbara Sukowa (Lola), Armin Mueller-Stahl (von Bohm), Mario Adorf (Schuckert), Matthias Fuchs (Esslin), Helga Feddersen (Hettich), Karin Baal (madre de Lola)... |