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Tragedia contemporánea
Por Luciana Calcagno
La primer palabra para definir a Daft Punk's Elecrtroma
es tragedia. En este film, sus dos personajes principales (los Daft
punk) luchan para cambiar su destino: su deseo es dejar de ser robots y
convertirse en humanos. Pero al mejor estilo de las tragedias
clásicas, recibirán el castigo por haber intentado
cambiar las reglas. Serán perseguidos por toda la comunidad de
robots, sus deformes máscaras de humanos se derretirán
con el sol convirtiéndose en restos de plástico y
finalmente terminarán atravesando el desierto,
autoinmolándose. Uno de ellos tiene la suerte de poder
autodestruirse en un minuto, pero el otro termina incendiándose
vivo, como Medea en la adaptación cinematográfica de la
tragedia realizada por Pasolini.
En el film no hay palabras,
ni gestos (ya que las "caras" de los robots son sus cascos, con una
ranurita a modo de boca) pero no hacen falta. Los movimientos de los
robots, acompañados de una música que va desde la
música clásica hasta Sebastian Tellier, pasando por
Curtis Mayfield y Jackson C. Frank, pero sin temas del
dúo, convierten a todo el film en una gran experiencia
sensorial. Los larguísimos planos de los Daft punk atravesando
el desierto luego de ser desterrados y las escenas de suicidio de ambos
robots son terriblemente angustiantes y emocionantes, a pesar de
suceder en planos abiertos y sin ninguna palabra: solamente la
música y el paisaje, con eso es más que suficiente.
En Daft punk Electroma
se experimenta también con el color: la escena de
preparación de los Daft punk para convertirse en hombres
tiñe la pantalla de un blanco encandilante que contrasta con el
negro de los dos robots. En esta escena todos los movimientos son
coreográficos y están pensados en base al contraste
generado por el blanco y el negro.
Las texturas en el film
también son protagonistas: la máscara humana, desde su
fabricación hasta su destrucción, aparecerá en
planos detalle, mostrando la viscosidad del material,
permitiéndonos percibir esa textura en toda la cercanía
posible.
Una de las escenas más
tristes del film, que podría tranquilamente ser un videoclip, es
en la que los Daft punk se encierran en el baño cuando sus
máscaras se están derritiendo: la luz titilante, el
plástico chorreante, la notable desesperación de los
robots: todo es puro clima, pura sensación brindada con pocos
(pero efectivísimos) recursos.
Daft Punk Electroma
es la demostración de que no todo esta dicho ni hecho en el
cine, de que en él pueden aparecer dos músicos y
experimentar sin demasiada infraestructura, apelando a lo sensorial y
también a lo emocional. Los Daft punk cuentan una historia
trágica, una historia tan vieja como el mundo, la de hombres (o
robots, poco importa) que quieren cambiar su destino. Y sin embargo el
film es distinto, es nuevo, es bello. La música carga de
significado a cada escena, es a través de ella que se generan
todos los sentimientos, pero es a través de la imagen que se
llena de texturas y de colores nuestra vista. Banda de imagen y banda
de sonido interactúan hasta casi intercambiar roles y le brindan
al espectador una placentera experiencia. Ojalá que los Daft
punk continúen haciendo música, pero, sobre todo, que
sigan haciendo films.
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Ficha Técnica
Daft Punk's Electroma
Estados Unidos – Francia 2006
74’ / 35mm / Color
Dirección: Thomas Bangalter, Guy- Manuel De Homem-Christo
Producción: Tony Gardner, Paul Hahn, Paul Perez Hahn, Daft Life Ltd.
Guión: Guy- Manuel De Homem-Christo, Thomas Bangalter, Cedric Hervet, Paul Hahn
Fotografía: Thomas Bangalter,
Dirección de arte: Steven Sinclair
Sonido: Gus Koven, D.M Hemphill
Música: Todd Rundgren, Brian Eno, Curtis Mayfield, Linda Perhaco, Jackson C. Frank, Sebastian Tellier, Mathieu Tonetti
Montaje: Cedric Hervet
Elenco: Peter Hurteau, Michael Reich, Daniel Doble, Athena Stamos, Ritche Lago Bautista
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