Un montón de clichés porteños

 Por Luciana Calcagno

 Ciudad en celo es una comedia sobre cuarentones solteros con la libido alta que lo único que hacen es tomar café en un bar mientras piropean damas. La primer parte de la película revela un machismo burdo: las minas están para ser usadas o engañadas. Nada más. Pero luego aparece una única mujer, Valeria (Dolores Solá), que como ex integrante del grupo de amigos en decadencia, tendrá un lugar privilegiado en el bar, y hasta será tenida en cuenta a la hora de las opiniones (obviamente porque más de uno ha estado enamorado de ella). El resto de las mujeres del film circulan como objetos intercambiables. Esther (Viviana Saccone) es un ejemplo: luego de tener un acercamiento con Duke (Claudio Rissi), quien la salva de una pelea de pareja, pasa a tener un encuentro con Marcos (Adrián Navarro) y luego vuelve a Duke, ya que, pobre, ella, indefensa, como toda mujer (según este film), necesita un hombre que la proteja.

Esta comedia dramática tiene dos partes: la primera, sin duda la más superficial, es la de la presentación de estos personajes que no tienen muchas perspectivas en la vida. Es la parte más "divertida" del film, porque luego viene una tragedia que golpea al grupo de amigos y todo se vuelve más amargo. Los chistes cesan un rato, y aparece la angustia y el duelo por el amigo muerto, que  hacen que rebroten  ciertos conflictos internos del grupo (como la pelea entre Sergio [Daniel Kuzniecka] y Marcos por el amor de Valeria).

Las actuaciones dejan bastante que desear, a excepción de Claudio Rissi, que sorprende con su interpretación del dueño del bar decadente y solterón, y de Dolores Solá, quien más que buena actriz demuestra ser una buena cantante de tangos, ya que el film tiene dos escenas que actúan como "intervalos" en las cuales su personaje interpreta dos tangos junto con la banda La chicana, de la cual Solá es cantante.

Es interesante destacar la idea de encierro que va proponiendo el film. Si bien en un principio  esta idea aparece asociada a una de las costumbres porteñas más agradables que hay, que es pasarse horas en un bar con amigos, luego esto pasa a ser lo único importante, la única actividad que vemos en los protagonistas. Incluso cuando la realidad social golpea las puertas del bar Garllington, los protagonistas deciden encerrarse, literalmente, en el bar. Y no salir de allí nunca, porque con esa escena termina la película. Tal vez esta sea otra actitud porteña en la que la gente se vio reflejada: el  encierro de estos personajes en el bar, posterior al robo, actúa como metáfora tal vez del encierro (físico y mental) de cierta clase media, a la que sin duda los protagonistas del film representan.

El film cuenta con una cantidad sorprendente de chistes fáciles, pero tal vez lo más sorprendente fue la reacción del público, a quien el film le pareció (a juzgar por las risas escuchadas en la proyección) bastante gracioso, y hasta le entregó, con su voto online, el premio del público.

      Quizás esto obedezca a que Ciudad en celo es una película "popular", como la definió su director, con un montón de clichés porteños (el tango y el machismo por sólo nombrar dos), que evidentemente funciona. Funciona porque la gente se vio reflejada en este retrato, y, en otra actitud muy porteña, de poca autocrítica y mucho narcisismo, decidió  premiarla, ignorando a otros films de la Competencia Oficial que sin duda tenían mejores cosas que ofrecer.



 








Ficha técnica

 CIUDAD EN CELO 

Argentina- 2006- 104 min.

Dirección:
Hernán Gaffet

Guión:
Hernán Gaffet

Fotografía:
Marcelo Camerino

Montaje:
Fernando Pardo

Arte:
Sergio Hernández

Vestuario:
Facundo Veiras

Música:
Xavier Capellas Acho Estol y La Chicana

Sonido:
Víctor Alejandro Tendler

Productores:
  Mariela Besuievski, Gerardo Herrero, Vanesa Ragone

Producción:
Cruzdelsur Zona Audiovisual, Tornasol Films S.A