El viaje a la redención


Por Jimena Trombetta

    Mi nombre es Tsotsi, ganadora del Oscar a la Mejor Película Extranjera del 2006, fue estrenada el jueves 1 de febrero del 2007 en Buenos Aires. Esta película, dirigida por Gavin Hood, basada en la novela de Athol Fugard, propone reconsiderar la opinión de la sociedad sobre los delincuentes que se albergan en barrios de escasos recursos económicos, mostrando crudamente los crímenes cometidos pero también mostrando el detrás de la violencia. En este caso se interioriza en la vida de un joven apodado Tsotsi (que significa gangster) pero llamado David –aunque de eso sólo se entera el espectador.
    El film comienza con un plano detalle de un par de dados desprendiéndose de una mano, en un ralenti, alternándose con los créditos que son acompañados por la música que marcará la mayor parte del film: el hip hop (ritmo que describe el ambiente). Entre bares, alcohol, juegos, robos y crímenes se irá desarrollando la historia de Tsotsi, desde los golpes recibidos cuando era niño –reconstruimos su vida a partir de flashbacks que están perfectamente distribuidos en el recorrido del film, marcando cada uno una resignificación de la evolución del personaje- pasando por su turbulenta adolescencia – ésta se desarrolla en tiempo presente y desde el principio nos muestra un ser lejano y endurecido por su entorno- hasta su redención – a partir de los diversos episodios y personajes que marcan su vida en el transcurso del film, como lo son la charla con el hombre en silla de ruedas de la estación de subtes, Miriam, la mujer que se hará cargo del bebé que Tsotsi decide cuidar, y que luego hace que devuelva, Boston, amigo de Tsotsi, considerado maestro dentro del grupo, y por supuesto el propio bebé que con sus llantos parece recordarle al protagonista su infancia y la necesidad de la compañía de otro.
    Pero ¿cómo lograr la identificación del espectador con un protagonista que es capaz de matar con un arma blanca a un hombre decente – dice Boston al recriminar la acción del crimen-, que es capaz de pegarle hasta deformarle la cara a su amigo de toda la vida? Allí radica el conflicto del director. Y la respuesta más cercana a ese conflicto fílmico es la utilización de los primeros planos. Pero dejando de lado la obviedad de enfocar al protagonista de cerca en sus momentos más humanos, el director se arriesga y lo enfoca también en sus momentos más inhumanos. De este modo logra una identificación gradual que vuelve al film realmente conmovedor, porque el espectador no puede evitar compadecerse con el mismo hombre frente al cual quizá desarrolló temor.
    Pero la identificación del espectador, además de estar acompañada por los recursos técnicos que utiliza el director, evoluciona a partir de la comprensión de los distintos valores con los que se encuentra Tsotsi, los cuales accede a entender. Porque escuchar decir a un hombre pobre y en silla de ruedas que él prefiere seguir vivo porque le gusta que todas las mañanas el sol alumbre su rostro, ver a Miriam alimentar y cuidar al niñito, apodado David por Tsotsi, y comprender que Boston entiende la decencia por respeto, genera en el protagonista un cambio radical, y es ese cambio el que hace que el espectador crea en la redención del protagonista; claro que de todos modos comprendemos que el director no lo perdone. 
    Creemos que gran parte del convencimiento del protagonista sobre la necesidad de su cambio interno se da cuando decide matar a Carnicería, un integrante de la pandilla. Carnicería, durante todo el film, es descrito como un personaje sin escrúpulos que no lamenta la actitud de Tsotsi con respecto al crimen que éste comete. Además no tiene inconvenientes en matar y le disgustan los valores de Boston. Hacemos referencia a ese hecho no porque Tsotsi haya preferido matar a un colega suyo antes que al padre biológico del bebé, sino más bien porque refleja un cambio simbólico dentro de la personalidad del protagonista. En cierto modo, Carnicería era el doble de Tsotsi; en la muerte se encuentra el final de la etapa de esa personalidad para dar paso a un nuevo comienzo. 
    Entonces, si bien la película decide mostrar la violencia de un modo explícito tanto así como ciertos sucesos desagradables que pueden llegar a impresionar al espectador, no deja de lado el camino del protagonista y los valores que proclama, además de generar una bella armonía dentro del lenguaje cinematográfico. Quizás sea por estas razones que Mi nombre es Tsotsi es un film que da gusto ver.        






Ficha Técnica

Mi nombre es Tsotsi
Tsotsi, Inglaterra – Sudáfrica, 2005.
Duración: 94 minutos
Dirección: Gavin Hood
Guión: Gavin Hood
Fotografía: Lance Gewer
Montaje: Megan Gill
Intérpretes: Presley Chweneyagae, Terry Pheto, Kenneth Nkosi, Mothusi Magano
Estreno en la argentina: 1 de Febrero del 2007