Sostener la intensidad de la mirada

por Daniela Espejo

 

Una película con el título Paris je t'aime (2006) parecería el slogan de una publicidad turística y, de hecho, muchas partes de la película confirman esta hipótesis. Pero, claro, hay mucho más. Un combo a primera vista atractivo y sugerente.

         Es decir, antes de verlo, el film nos huele a una mezcla maravillosa. 18 directores presentan 18 cortos en el espacio de la capital francesa, una de las tantas ciudades míticas del globo. Y esto no solo por ser la famosa cuna de la cultura y el amor romántico como suele aparecer en los ideales de muchos sino también, y quizás esto sea más localizable pero no menos mítico, por ser la cuna de la cinefilia. Filmar París, sus calles, sus noches, sus recorridos, conlleva un homenaje implícito a los pioneros de sacar las cámaras a caminar sus calles: los directores de la Nouvelle Vague. No es casual entonces que un plano del corto de Gus Van Sant, "Le Marais", donde Elie (Elias McConnell) corre por ese barrio, nos recuerde a Antoine Doinel (Jean Pierre Léaud) en Los 400 golpes (Les 400 coups, François Truffaut, 1959), aunque este último lo haga en la playa.

      Pero París ya no es lo que era. Aquel París que inspiraba largas detenciones que hacían a su disfrute, largas caminatas en las noches, largas charlas en bares llenos de bohemia (como en Las buenas muchachas -Les bonnes femmes-, de Claude Chabrol, 1960 o en La mamá y la putaLa maman et la putain- de Jean Eustache, 1973, por nombrar unas pocas), se ha perdido.

        Pero entendámonos, no hay aquí una vana nostalgia de lo que ya fue. No todo tiempo pasado fue mejor y el presente es lo que vale. Aquí lo que falla deriva, como decíamos al comienzo, de la primera impresión. Una estrategia comercial que intenta cubrir todos los flancos: París, amor, cine, grandes directores, grandes actores. Resultado: un cocktail que resulta excesivo.

    Como pasó con 18-J (2004), el film colectivo argentino en conmemoración de los 10 años del atentado a la AMIA, los directores tuvieron límites estrictos en la producción de cada corto. Ocho minutos, presupuesto bajo, equipo técnico asignado por los productores. El montaje posterior se sirvió de imágenes panorámicas de la ciudad para unir los fragmentos. De esta forma, no distinguimos con claridad la autoría de cada fragmento, salvo en el caso de "Place des Fêtes", la única sección de la película dividida por una placa (detalle llamativo, por cierto). Un montaje que intenta "la unidad en la diversidad".

      Por cierto, notamos que detrás de la idea total del film estaba claramente la intención de plasmar la diversidad actual de la ciudad. Por ende, sus historias son protagonizadas por todo tipo de personajes: sudamericanos ("Loin du 16e", de Walter Salles y Daniela Thomas), árabes ("Quais de Seine", de Gurinder Chadha), africanos ("Place des Fêtes" de Olivier Schmitz). Y aquí sumamos la presencia marcada de americanos: turistas ("Tuileries", de los hermanos Coen, "14e arrondissement" de Alexander Payne), residentes ("Pigalle" de Richard LaGravenese, "Quartier Latin", de Gérard Dépardieu y Frédéric Auburtin) y hasta actores de paso ("Quartier des Enfants Rouges" de Olivier Assayas). Sorprende esta insistencia en el inglés, sobre todo teniendo en cuenta que la producción es totalmente europea.

     París es diversa y el resultado de esta película también. Hay momentos altamente originales: el corto "14e arrondissement" en el que una cartera del sur de Estados Unidos nos cuenta en voz over como si estuviera escribiendo una composición para su clase de francés sus peripecias por la ciudad, o el bizarro fragmento de Christopher Doyle (director de fotografía de las películas de Wong Kar Wai devenido en realizador), "Porte de Choisy", enmarcado en un barrio oriental de París. Hay momentos tiernos: "Tour Eiffel" de Sylvain Chomet, sobre el amor entre dos mimos que se conocen en la cárcel. Hay momentos fantásticos: "Place des Victoires" de Nobuhiro Suwa con Juliette Binoche como una madre que no puede superar la muerte de su hijito y lo encuentra en la puerta de su casa, o "Quartier de la Madeleine" de Vincenzo Natali, sobre el amor vampiro.

Y muchos momentos inclasificables enmarcados en una ciudad y las particularidades de sus barrios. Lo cierto es que en esta mezcla de géneros, actuaciones y rasgos autorales varios, la película pierde impacto, pierde la fuerza que parecía tener antes de su visionado. Una decepción que una tal apuesta no debería permitirse.





Ficha Técnica

Paris, je t'aime
Paris, je t'aime (Francia - Alemania - Suiza - 2006)
119 minutos
DIRECCION: Olivier Assayas, Frédéric Auburtin, Emmanuel Benbihy, Christoffer Boe , Gurinder Chadha, Ethan Coen, Joel Coen, Isabel Coixet, Wes Craven, Alfonso Cuarón, Gérard Depardieu, Christopher Doyle, Raphaël Nadjari, Alexander Payne, Bruno Podalydès, Walter Salles, Oliver Schmitz, Nobuhiro Suwa, Daniela Thomas y Gus Van Sant
GUION: E. Coen, J. Coen, W. Salles, C. Doyle, K. Li, N. Suwa y muchos más.
FOTOGRAFIA: B. Delbonnel, P Marti, E Gautier, P Rabaud, etc.
MONTAJE: S. Jacquet, A. Klotz, H. Suwa, A. Rodríguez, etc.
MUSICA: P Adenot, C Monthieux, L Feist, etc.
INTERPRETES: Florence Muller, Bruno Podalydès, Leïla Bekhti, Cyril Descours, Marianne Faithfull, Elias McConnell, Gaspard Ulliel, etc.
FECHA DE ESTRENO EN BUENOS AIRES: 15 de marzo del 2007.