Cuando el film no supera al libro 

                                                        Por Pablo Croci

 
El número 23, la revelación (2007) de Joel Schumacher se estrena en nuestro país con más promesas de las que realmente cumple. Si pensamos que ante un suspense prometedor, con Jim Carrey como protagonista en su faceta seria, y con Schumacher como director (pese a sus subidas y bajadas) la película ofrece más esperanzas que las que el espectador llega a experimentar.

Walter Sparrow (Jim Carrey) es un empleado estatal cazador de animales sueltos, que sufre en el día de su cumpleaños la mordida de un perro y el regalo por parte de su esposa de un libro bajo el mismo título del film. A partir de allí y por culpa de un día libre que le dan en el trabajo, Walter cae en una gran identificación y luego paranoia con el protagonista del libro abriendo el camino en el film a una historia de suspenso y revelaciones a partir del número 23.

Toda la presentación del conflicto y la primera parte del desarrollo están finamente narradas, a partir de una división estética entre lo que es el mundo ficcional del libro y la vida real de Walter, diferenciados principalmente con un logrado trabajo de fotografía con luces quemadas, planos secuencia y animaciones. También, está muy logrado el suspense en un in crescendo que no se detiene y llega hasta promover la identificación del propio espectador, como en un juego de muñecas rusas, con el protagonista, haciendo que no pare de dudar sobre el valor de verdad de la falacia asociativa del número 23.

Hasta aquí todo muy bien, pero el problema del film llega con el desenlace. Al mejor estilo superproducción norteamericana, y restando todas las marcas de autor que al comienzo del film iban apareciendo, Shumacher opta por revelar la verdad del suspense unos veinte minutos antes del cierre del film, retomando la explicación de este una y otra vez, repitiendo y redundado datos que el espectador no necesita al menos que se haya quedado dormido a la mitad de la película. Por último, y sobre el final, como quien tira un manotazo de ahogado intentando abrir la historia a una nueva secuela o promover el suspense más allá del film, el director da una vuelta de tuerca a partir de una mirada de Carrey, que es insostenible y ridícula.

Por otro lado, si bien todo el elenco cumple con sus roles (en esto siempre hay que felicitar a las escuelas norteamericanas de actuación), ninguno de los protagonistas se destaca; incluso el propio Carrey no se luce como en sus anteriores films, como lo hacia en el obsesionado de Eterno resplandor de una mente sin recuerdos.

Al comienzo del film, Walter Sparrow se niega a leer el libro señalando que no quiere que un escritor le llene la cabeza de estupideces y que prefiere ver la versión fílmica. En este caso, la historia es al revés, y preferiríamos leer el libro si existiese, antes que ver su tosca transposición.

 





Ficha técnica
 

Título original: Number 23

Duración: 95 minutos

Género: Thriller 

Trailer: http://www.number23movie.com/

Estreno: 22.03.2007

Actor: Jim Carrey, Virginia Madsen, Danny Huston, Logan Lerman, Rhona Mitra y Lynn Collins

Director: Joel Schumacher

Director de fotografía: Matthew Libatique

Guionista: Fernley Philips

Montaje: Mark Stevens

Música: Harry Gregson Williams