Mientras tanto


Por Luciana Calcagno

    En el hoyo es el segundo largometraje de Juan Carlos Rulfo (hijo del gran fotógrafo y escritor mexicano Juan Rulfo), y en éste, al igual que en Del olvido al no me acuerdo (1999), Rulfo demuestra que lo esencial en sus películas son las  personas. En estos dos films, el director retrata a los protagonistas en sus actividades más cotidianas, y, gracias a la confianza que sabe ganarse, les roba confesiones, chistes y momentos memorables.
    Ganadora de premios en  los festivales de Sundance, Miami, Buenos Aires, Karlovy var y Santiago (entre otros) En el hoyo se estrenó en Buenos Aires en el mes de enero, con funciones todos los fines de semana, en el MALBA.
    Este film es el resultado de tres años de trabajo, tanto de los obreros que trabajaron en la construcción del "Periférico" (una interminable autopista que recorre el  DF mexicano), como del propio Rulfo, quien tuvo que ir día tras día a participar de la obra, a observar, a empaparse de la realidad de estos obreros, para poder retratarlos tanto en su trabajo como en sus momentos de ocio.
    Es claro que, por más que el director haya declarado que no se trata de un film específicamente político, el hecho de darle voz a "los olvidados" de la sociedad (en realidad, a los que la sociedad quiere olvidar, que no es lo mismo) es político. Y mucho. Pero lo interesante de En el hoyo es que no es un film en clave de denuncia social, ya que no se nos habla de la explotación del obrero (que por supuesto existe, y Rulfo lo sabe) sino de cómo sobrellevan los obreros esa rutina que les toca vivir. Y tampoco se trata de un conformismo chato, sin reflexión: obviamente, nadie quiere estar ahí, a metros (muchos)  del suelo, con el miedo presente en todo momento, pero, como dice el Grande: "más miedo da no tener para comer". Los obreros son conscientes de su realidad, y saben también que, como no pueden cambiarla (al menos, por ahora) van a intentar hacerla un poco más llevadera.
    Rulfo intenta presentar la realidad existente sin caer en facilismos demagógicos, y lo logra. Lo logra dejando hablar a los obreros, que opinan sobre amor, religión, y política sin restricciones.
    En el hoyo tiene momentos alegres (como el cumpleaños de Chavelo, los juegos de cartas y los pequeños chistes y juegos de manos entre todos los obreros) pero también cuenta con momentos más oscuros, donde hay lugar para los accidentes, la muerte, y para los relatos de la única mujer del film (quien  representa el costado más "espiritual") y que asegura que "el dueño de todo esto tuvo que haber hecho un pacto con el diablo" y que este tipo de obras siempre exigen cuerpos para poder terminarse. Rulfo presenta ambas instancias: no esconde el dolor, pero, al igual que los obreros, trata de alivianarlo con efímeros instantes de felicidad.
    El riesgo constante al que están expuestos los obreros  es remarcado desde lo formal: casi siempre los vemos en su lugar de trabajo, rodeados de sus herramientas y haciendo importantes esfuerzos físicos. La insignificancia que parecen tener los obreros frente a esa obra que los excede se visualiza claramente en los planos acelerados de la construcción, pero contrasta con la totalidad del film en sí, que no hace otra cosa que darles voz y lugar a los distintos trabajadores, a esas personas que se sitúan por encima de la obra que están construyendo.
    La banda de sonido, compuesta de una mezcla entre los sonidos urbanos de autos y bocinas con los de las herramientas de los obreros, ilustra el caos que debió de ser el DF durante la construcción. Sin duda En el hoyo es una película ruidosa, pero aquí el ruido es algo armónico, y, nuevamente (en los buenos films, lo formal siempre acompaña esa "corriente subterránea de sentido" que  el autor pretende dar) llevadero.
    Como si todo esto fuera poco, En el hoyo cuenta con uno de los planos finales más bellos de los últimos tiempos. Es un plano peligrosamente adictivo: un travelling aéreo de 8 minutos, que sobrevuela lo que ya ha sido construido (y lo que aún no también) del Periférico. En él se puede ver a los obreros trabajando juntos, seguramente haciéndose chistes y tratando de terminar el día de la mejor manera posible.




 
     

Ficha técnica
En el hoyo, México, 2006
Duración: 75 min.
Dirección: Juan Carlos Rulfo
Guión: Juan Carlos Rulfo
Producción: Juan Carlos Rulfo, Eugenia Montiel
Fotografía: Juan Carlos Rulfo
Montaje: Valentina Leduc
Música: Leonardo Heiblum
Interprétes: José Guadalupe Calzada Placencia, Agustín Zárate, Natividad Sánchez Montes,  Isabel Dolores Hernández.