Dudas sobre los poemas cinematográficos

       
Por Pablo Croci   


    El árbol (2006) llega a las salas de cine luego de haber sido proyectada en el BAFICI y siendo para su director, Gustavo Fontán, su cuarto largometraje entre documentales, ficción y obras sin estrenar.
    El film narra la vida de dos ancianos (sus padres en la vida real) que discuten constantemente sobre el estado vital de un árbol que se aloja en la puerta de su casa. Este árbol, una acacia, se aloja junto a otra que goza de total vitalidad, y juntos construyen para el espectador una imagen sintética del paso del tiempo y de la transición entre la vida y la muerte.

    Ya desde el comienzo del film Fontán nos marca una clara intensión de poetizar a través del lenguaje cinematográfico. Que el cine sea ante todo contemplación y voz poética. Para lo cual cita a Juan L. Ortiz “¿Hay entre los árboles una dicha pálida,/final, apenas verde, que es un pensamiento/ya, pensamiento fluido de los árboles,/luz pensada por estos en el anochecer?” y se detiene una y otra vez a lo largo del film en detalles mínimos divididos en una sucesión de escenas.

    Ahora bien, si nuestra hipótesis es acertada y efectivamente Fontán se propone con este film construir un poema cinematográfico, las preguntas serían: ¿lo logra? y ¿cómo se crea un poema cinematográfico? Al carecer de respuestas definitivas a esta pregunta, optamos en cambio por abrir otras cuantas, y que sea el espectador quien las responda con su propia lectura.

    Todo poema, sea letrado o visual, debe poseer un ritmo, un ritmo propio que vaya construyendo una sonoridad, y que en el caso del cine es otorgado generalmente por el montaje. Por lo tanto, ¿acierta Fontán al unir la sucesión de escenas mediante fundidos a negro?, ¿se propone construir un ritmo, una cadencia que hable al mismo tiempo del paso del tiempo reflejado en el árbol?, ¿cae el espectador también en el hastío del tiempo que huye?

    Por otro lado, si justamente el sentido apunta a reflexionar sobre el paso del tiempo, ¿es un árbol el mejor símbolo para representarlo?, ¿fragmentar la realidad cotidiana hasta abstraerla es el mejor procedimiento para poetizar?

    Finalmente, vale destacar que el film cuenta con una dirección de fotografía exquisita, un cuidado de los planos, una vocación por el detalle pocas veces visto en nuestro cine nacional; junto a una recopilación y mezcla de sonidos más que acertada.

    Esperamos que estas preguntas no se interpreten como retóricas, sino por el contrario como verdaderas dudas y espacios en blanco en el papel, que motiven la visión y discusión de un film singular en la cinematografía argentina.








Ficha Técnica
El árbol, Argentina, 2006
Duración: 65 min.
Dirección: Gustavo Fontán
Guión: Gustavo Fontán
Dirección de fotografía: Diego Poleri
Montaje: Marcos Pastor
Sonido: Javier Farina
Intérpretes: Julio Fontán, María Merlino