
ENTREVISTA A MIGUEL MONFORTE PROGRAMADOR DE LA III MUESTRA DE CINE INDEPENDIENTE DE MAR DEL PLATA, 20 al 29 de octubre de 2006. Por Jorge Cappelloni
La Muestra Internacional de Cine
Independiente de Mar del Plata se realizó en esta ciudad del 20
al 29 de octubre de 2006. En ella se presentaron más de 120
films, que incluyeron largos, documentales y cortos en
competición, y una gran cantidad de películas en las
diferentes secciones, especialmente la retrospectiva dedicada al
realizador brasileño Sergio Bianchi y la obra del
islandés Hrafn Gunnlausson, prácticamente desconocida en
nuestro País.
Nos reunimos con Miguel Monforte, docente y realizador, programador responsable de la sección "La nave de los sueños" y del concurso de cortometrajes, un incansable y apasionado divulgador del cine independiente con quien conversamos sobre los desafíos que conlleva su tarea, el auge del documental, los nuevos formatos digitales y los canales de distribución en la ciudad balnearia. E.A.E.: -¿Cómo evaluaría su tarea de programador en esta III Muestra Internacional de Cine Independiente de Mar del Plata y qué balance puede hacer de la misma? M.F.: - Mi tarea como programador fue intensa, por momentos desbordante, pero al mismo tiempo placentera. El hecho de estar trabajando en algo que me apasiona, y a cargo de dos secciones que en lo particular me resultan muy importantes, hizo mi trabajo muy gratificante. Fueron varios meses donde realicé, con mucha expectativa, una convocatoria a nivel nacional para conseguir el material que incluiría en la sección de Cine Argentino de largometrajes y en la competencia de cortometrajes, y a medida que llegó cada obra, se fue cumpliendo el rol de programador realmente, al tratar de brindar un espacio a estas producciones (generalmente con un costoso y extenuante camino de exhibición para los largos, con una posibilidad de lograr premios para próximas producciones a los cortometrajistas) y que puedan cumplir con su función de llegar al público. Siento una gran responsabilidad en la selección del material. Soy perfectamente consciente de lo que significa para cada realizador la posibilidad de participar en una muestra, festival o concurso de cierta envergadura. Y al mismo tiempo trato de respetar, aunque con total elasticidad, gracias a la libertad de trabajo que me dan los organizadores, el criterio de la muestra en general. También confío totalmente en el amplio criterio y gusto del público que irá a la Muestra, jamás pienso en si una película llevará más o menos espectadores por algún motivo, sólo pongo en valor, en base a mi criterio de seleccionador, porque ese film merece ser visto, nada más. Debo decir que mi mayor satisfacción consistió este año en poder programar una sección de cine argentino muy poblada (24 obras, por lejos la más cuantiosa de la muestra, seleccionadas sobre unas 50 consideradas), y haber programado 38 trabajos en la competencia de cortos nacionales (de 138 llegados a la preselección), además de otros siete invitados. Estas cifras dan idea de la gran participación del cine nacional en esta muestra de carácter internacional, y posiciona a este acontecimiento cultural como un objetivo posible para muchos realizadores de nuestro país. Si bien prevaleció el género argumental, incluí algunos documentales que me parecían merecían también la posibilidad de ser exhibidos. Confieso que lo más duro ha sido dejar de lado (tanto el año pasado, como este), obras de realizadores amigos, al considerar que no cumplían con ciertas consignas que me autoinpongo al momento de seleccionar material. Confío en que me entenderán y espero que sigan produciendo material y me lo envíen para las próximas preselecciones. E.A.E.: -¿Cuáles son los retos y objetivos que se plantean alrededor de esta muestra? M.F.: - Quizá el reto mayor sea demostrar que desde Mar del Plata se puede organizar un acontecimiento tan grande como un festival o muestra de cine de estas características, uno de los más importantes del país, sin dependencia gubernamental, sino partiendo de una idea de un particular que busca apoyo empresarial y lo lleva a cabo con continuidad. Luego, el reto no menor es que la muestra salga bien, formar un equipo de gente capaz, que se foguee con los años para ir mejorando. La tercera pata, no menor tampoco, es que la programación sea realmente buena. E.A.E.: - El tema de la independencia en el cine siempre suele resultar conflictivo, ¿cómo cree que define la muestra lo independiente, en qué términos se plantea esa independencia? Es verdad que el término "independiente" siempre presta a diferentes interpretaciones y hasta discusiones, probablemente la independencia absoluta no exista, pero el primer ejemplo de independencia de la muestra lo da su propio carácter de autónomo desde su nacimiento, inclusive en su forma de financiamiento. En cuanto a las películas, el criterio de selección demanda también un criterio de independencia, que no va solo de la mano de que el material a incluir no haya sido producido por una gran compañía nacional o multinacional de cine, sino sobre todo en la búsqueda de cierto hallazgo estético y de contenido, en el cual se revele la verdadera independencia del autor y su equipo al abordar un tema desde determinado ángulo conceptual o posturas narrativas desde el lenguaje cinematográfico. También la inclusión de géneros tradicionales demuestra que el avance del cine independiente abarca todos los formatos, desde los más tradicionales hasta los que incluyen las más modernas tecnologías, las cuales a veces determinan un nuevo subgénero. E.A.E.: - La gran respuesta de público - si tenemos en cuenta que en términos de audiencia se ubica tercero detrás del Festival Internacional de Cine y el Bafici - en una Muestra donde se presentan más de 100 películas en diez días, ¿demuestra que existe la necesidad de contar con mayores circuitos permanentes para la exhibición de este material? M.F.: - Desde hace unos años, se han abierto varias puertas para los realizadores independientes, de nuestro país y del mundo, incluyendo la televisión. De todos modos, la oferta supera largamente la demanda, y por sobre todo, la gran mayoría de estos canales de exhibición no les reditúan económicamente nada a los directores, con lo cual, excepto en contadas ocasiones en que ganan un premio, o su material es comprado (algo que no sucede habitualmente), estamos hablando de una verdadera comunión de arte y espectáculo, de la posibilidad de encuentro entre el material soñado y concretado por alguien con deseos de contar de un modo particular su visión de determinada porción de la vida y el mundo, con los deseos de ver y participar de algo distinto por parte del público. Creo que sin dudas se necesitan mayores canales alternativos de difusión, pero sobre todo estoy convencido de que lo más difícil es que la gran mayoría del público acceda a ver obras que salen de los cánones a los cuales están acostumbrados a consumir cualquier obra audiovisual. El rechazo a lo diferente es la principal barrera a superar, tratar que el espectador se haga cómplice del director para terminar de cumplir con el objetivo de comunicar algo, donde el emisor que trata de difundir un mensaje audiovisual encuentre un receptor dispuesto a ser partícipe de lo que el otro tiene para contar. En este contexto debemos decir que si bien faltan canales permanentes de exhibición para la gran cantidad de material que se produce, a veces las pocas alternativas que existen se agotan en la escasez de público que concurre, a pesar de que estas proyecciones suelen ser gratuitas o de entrada muy accesible. E.A.E.:- ¿A qué necesidad u oportunidad responde el Certamen y la Muestra en su conjunto, en una ciudad como Mar del Plata donde no existe una oferta tan amplia de cine y audiovisuales? M.F.: - En principio, la Muestra responde a un desafío privado, de un periodista de Mar del Plata, José Luis Jacobo, director de este acontecimiento, quien se propuso impulsar una alternativa cinematográfica que naciera y se hiciera en y desde la ciudad. A partir de allí, también se le da un impulso a las realizaciones locales, las cuales son consideradas e incluidas en la grilla de proyecciones, desde al año pasado. Por otra parte, es sabido que el Festival Internacional de Cine que organiza el INCAA en Marzo en nuestra ciudad, es vivido por los marplatenses como un acontecimiento muy importante (por supuesto, lo es), pero en el cual sólo se puede participar como espectador o mero voluntario o realizando tareas menores. La Muestra Internacional de Cine Independiente es de los marplatenses, le da trabajo a un numeroso grupo de personas de la ciudad, y también la oportunidad de participar desde adentro a quienes se propongan colaborar con la muestra, de hecho es lo que sucede con mucha gente que se acerca a trabajar seriamente. Ojalá también pronto se convierta en un certamen que sea el objetivo a alcanzar de todos los marplatenses que filman en su ciudad, creo que ese en un tema pendiente aún. E.A.E.: - El cineasta Werner Herzog hablaba recientemente en Sundance que el mayor espacio que viene teniendo el documental en los distintos festivales del mundo refleja apenas un cambio cultural y mundial, donde las audiencias quieren de alguna forma ver personas reales en un ambiente real. ¿El hecho de que en la Muestra se realice un Certamen Internacional de Cine Documental cree que podríamos situarlo en ese contexto? M.F.: - Sin dudas, como dice el encargado de esa sección en nuestra muestra internacional, José Miccio, el documental está de moda, la palabra documental se ha vuelto estándar y algunos de sus cultores se han vuelto famosos (Michael Moore, por ejemplo). La gente en general acepta ser retratada hoy con más facilidad que hace unos años, la posibilidad de ser "famoso por 15 minutos" tienta desde al más brutal de los criminales hasta al más común de los obreros. Estas historias antes solían ser contadas tras una investigación que narraba la imposibilidad de penetrar ciertos muros de ladrillos, pudor o decencia, con una voz en off y un discurso catedrático que hacía creíble lo que veíamos y escuchábamos. Hoy el espectador se puede encontrar en una pantalla con la confesión a cámara, en un primer plano sin cortes, de un grupo de mujeres que asesinaron lentamente a sus maridos, con un ecologista que fue comido por un oso que crió o cómo vive y trabaja un grupo de personas que hacen películas pornográficas (con escenas de esas filmaciones incluidas). También puede vivenciar el vuelo de un pájaro a través de una pequeña cámara de alta definición colocada en el cuerpo del ave, o penetrar las entrañas de las más famosas naves hundidas en los mares del mundo. ¿Quién puede negarse a estos modernos privilegios, que otorga el documental actualmente? La cantidad de documentales que se producen a escala mundial (favorecidos por la tecnología digital), la facilidad de comunicación contemporánea y una cierta flexibilización de parte de los espectadores, que pagan una entrada para ir a ver un documental al cine, más la intención de búsqueda de una cierta originalidad en la programación de este certamen, fueron los determinantes para incluir una competencia de este género, además de la competencia de cortometrajes. E.A.E.: - ¿Percibe que estamos frente a un momento innovador dentro del género documental? M.F.: - Según muchos especialistas, es el género cinematográfico que más ha avanzado en los últimos años, proponiendo numerosas alternativas a sus clásicos puntales narrativos. También los temas abordados se han multiplicado. E.A.E.: - Si podemos hablar en términos de resurgimiento del documental, asociado con un acceso más plural y democrático que nos brindan las nuevas tecnologías ¿puede este auge deberse a que el formato digital posibilita apropiarse del medio y elaborar una visión propia de esa realidad que los medios tienden a banalizar o ignorar? M.F.: - Sin duda, este resurgimiento tiene que ver con las nuevas tecnologías. Aquello que no es mediático, hoy se puede igualmente retratar a bajo costo y darle una difusión intensiva a través de los canales alternativos que antes mencionábamos, y esto no es patrimonio de algunos pocos lugares, se da prácticamente en todo el mundo. También la televisión por cable, en su voracidad, ha favorecido la producción de documentales sobre las más variadas temáticas. De este modo, el término y el visionado de este tipo de material se han popularizado enormemente. Paradójicamente, la humanidad se retrata y muestra a sí misma como un raro objeto, en la gran era de las comunicaciones tecnológicas, pero perdiendo el contacto cara a cara del que hablaba Marshall Mc Luhan hace 30 años. Este ejercicio de cierto voyeurismo, de ver la intimidad del otro, contada además por ese otro, a una cámara en primer plano y primera persona, no hay ficción que pueda ganarle. E.A.E.: - En este contexto globalizado ¿cómo ve el video local? ¿Cree que existen canales reales de distribución y un circuito independiente? M.F.: - El video local tiene una producción interesante ya, cuantitativa como cualitativamente, aún cuando no llega a ser una "movida" reconocida, ni siquiera, y sobre todo eso le quita fuerza, no es afirmada por los propios realizadores locales, sumergidos en proyectos propios, pero ignorantes de lo que hacen, producen sus contemporáneos, sus vecinos. De todos modos, es alentador la cantidad de jóvenes que se dedican a filmar, es también alentador que existan dos institutos donde se enseña cine y TV, más la formación audiovisual que reciben tanto los estudiantes de artes visuales como los de comunicación en las diferentes carreras dictadas por universidades o institutos terciarios privados de la ciudad. Sigue siendo preocupante el poco vuelo intelectual de aquellos que filman, convencidos del poder efectista de la tecnología. También preocupa su poco interés por ver cine, no hay manera de ser un experto ignorando lo producido en más de cien años en todo el mundo, del arte que cambió el rumbo de la comunicación humana, desconocer esto y pretender ser parte de ese mismo sistema es absurdo. En Mar del Plata hay un circuito de exhibición, que los realizadores van abriendo a medida que proyectan sus trabajos. Algunos de ellos son los Festivales y Muestras de Cine y Video Marplatense y la misma Muestra Internacional de Cine Independiente, espacios con continuidad que ofrecen la posibilidad de mostrar una obra dentro de un marco adecuado. Muchos realizadores lo ignoran, unos cuantos participan gustosos, a otros hay que pedirles por favor que envíen su material. Tampoco hay prensa especializada en la ciudad, solo contadísimas excepciones. Sí hay un dato muy positivo: el público suele responder muy bien a ver obras audiovisuales marplatenses, cuando se realiza una buena tarea de prensa y difusión. Si bien la excusa de muchos es que van porque son proyecciones gratuitas, no podemos tomar en cuenta esto porque a otros muchos acontecimientos gratuitos los marplatenses no suelen concurrir. Si habrá que tener en cuenta que los espectadores irán en aumento sólo si no se los defrauda con el material que vayan a ver. |
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