Entrevista Fundación Cineteca Vida


                                                                   Por Pamela Gionco

       Siguiendo nuestro acercamiento a centros culturales y documentales, entrevistamos en esta oportunidad a Hayrabet Alacahan, director de la Fundación Cineteca Vida, un espacio que existe hace más de 20 años, cuyo principal objetivo es "promover toda iniciativa individual o grupal tendiente a la educación audiovisual y difusión del cine", según reza su manifiesto. La Cineteca Vida organiza periódicamente ciclos de cine y dicta seminarios. Cuenta con amplias videoteca, biblioteca y hemeroteca, además de material en fílmico y documentación especial (afiches, fotos, etc.).

El ángel exterminador: Lo primero que te queríamos preguntar es cómo surge la institución, como se desarrolla.

Hayrabet Alacahan: Esta surge por una locura, o necesidad personal mía. Yo estuve ligado mucho tiempo en varios cine clubes, porque me gustó desde que conocí un cineclub que se llamaba Buenos Aires. De ahí trabajé tres, cuatro años, y después con un par de compañeros de ahí formamos nuestro cineclub. Se llamaba Cineclub Vanguardia era exactamente, en formato de trabajo, igual al resto de los cineclubes. Yo no estaba conforme con eso porque ya no me bastaba pasar una buena película y charlar un poco con la gente o hacer debate. Yo quería algo más. Eso ya había cumplido un ciclo. Yo quería otra cosa. De vuelta al año siguiente, más o menos en el año ‘84, para el mes de agosto, con otra gente, algunos de lugares anteriores, formamos Cineteca. Perdón, en vez de cine club pusimos Grupo Vida porque queríamos diferenciarnos un poco del nombre de cineclub, pero éramos cineclubistas, hasta hoy somos cineclubistas. Entonces yo quería juntar, ver, tener papeles, alguna información en la mano que, generalmente, los cineclubes no poseían. A raíz de eso creció, trabajamos tanto que llegó un momento en que dijimos: “Bueno, esto hasta como cineclub ya es muy chico”, entonces nos trasladamos. Aparte, nos corrían mucho los inspectores de INCAA porque estamos sobre Corrientes. Entonces nos legalizamos, fundamos una fundación después de averiguar. Nos asesoraron y ya hace casi diez años que somos fundación, pero la historia tiene más o menos veinticinco años de trabajo.

E.A.E.: ¿Qué objetivos se plantearon cuando fue hecha la Fundación?

H.A.: Es muy amplia la pregunta, básicamente es la difusión y fomento del buen cine y los realizadores y productores, técnicos, etc. Digamos, las personas que están implicados con ese buen cine, es decir, el cine de arte, cine de autor, y fomentarlos. Aportar, porque para nosotros, es una actividad cultural difundir la cultura a través de la cinematografía, no solamente el mundo del cine. Mi idea es esa, porque vi mucho cine de casualidad y mucho tipo de material, y realmente vi que es un medio impresionante para llegar a la gente, y convencerla, para sí o para no. Convencer en ese sentido porque es un medio muy rápido. Cosa que uno por ahí, -me vas a entender seguramente-, por ahí sin desmerecer a los libros, (que amo a los libros, tenemos una biblioteca) pero hay cosas que uno por ahí va a estudiar años, y en un documental de una hora, el panorama queda tan claro, excepto datos y fechas, etc. Que acelera mucho el proceso de adquirir cultura, adquirir no información solamente, porque la información te da el tono noticiero de los medios.

E.A.E.: ¿Qué actividades realizan en la institución para cumplir esos objetivos u otros que vayan surgiendo?

H.A.: Tenemos actividades, por ser cineclubistas, tenemos una función por semana, pronto vamos a tener dos funciones. Tenemos la biblioteca, que ya es específicamente sobre cine.

E.A.E.: ¿Cuántos volúmenes tienen?

H.A.: Son más de tres mil, sobre cine, sobre comunicación, el arte en general, digamos no tenemos buena lectura, no tenemos Borges por ejemplo (risas), nos gustaría pero no tenemos espacio, quizás más adelante, porqué no.

E.A.E.: Bueno, pero es una biblioteca especializada, específica

H.A.: Exactamente, esta es una biblioteca especializada. Después tenemos una videoteca con títulos bastante selectos, no tenemos cualquier cosa.

E.A.E.: ¿Cuántas copias tienen?

H.A.: Tenemos 1800 copias de video, y ahora 500 copias en DVD. Y, aparte, tenemos una colección de fílmico, que también es importante.
Eso es, la idea es hacer algo más. Queremos hacer hincapié en que se vuelvan a abrir cineclubes en el interior. Porque Argentina fue, históricamente, muy rica a nivel cineclub. Pero a principio de los ochenta empezaron a caerse, cerrarse, perderse de alguna otra manera y casi no hay nada en el país. Es una lástima porque realmente los cineclubistas cumplían un rol de trabajador social que nadie puede imaginar. Cada uno con su locura, con su identidad, con su estilo, pero no dejaban de enseñarle a la gente. Era para eso. Era como un juego, como un hobby. Viste que los hobbies son para un grupo que no muestran a otros… en el caso de los cine clubistas es al revés, querían compartir la idea, si no tampoco tiene sentido. Para eso te quedás en tu casa y ves y leés todo lo que vos quieras con amigos, con amigas y se acabó la carrera. La idea era, no a nivel caridad, porque odio la palabra caridad, pero es dar a los demás lo que yo puedo y en buen sentido, no como un préstamo, como un regalo, un regalo.

E.A.E.: Los cursos que están haciendo y los seminarios que está dictando ahora la fundación, ¿cómo se organizan?, ¿están dentro de los objetivos o es algo que surgió ahora? ¿Empezaron ahora con los cursos?

H.A.: Sí, a nivel de cursos nosotros los tenemos en el estatuto entre otras cosas que hay. Los pusimos para hacer a largo plazo, pero una escuela de cine era prioridad, que por cuestiones de espacio y económicas no pudimos hacer.

E.A.E.: ¿Escuela técnica o escuela de ver cine?

H.A.: Ambas, técnica y para ver como tenemos nuestro cineclub. Siempre estamos con la videoteca. Pero en los cursos siempre se ve cine, y justamente nuestra idea es esa, ver cine. De verdad no quiero hablar mal, pero hay escuelas de cine que a sus alumnos no les exigen ver cine. Ojalá que alguien se enoje y recapaciten. No digo por maldad, ni por nada, al contrario hay escuelas maravillosas. Yo de repente veo, viene acá, me piden cuarenta películas para ver en dos meses. Y en un fin de semana quince películas. Pero eso no es ver cine. Eso es ver para que lo aprueben a uno, pero no es así. Esto es una falta. El propio estudiante, yo hablo con muchos jóvenes estudiantes, y a veces dicen “pero no hace falta ver cine”. Y yo los miro y, o los tenés que mandar a la mierda o a no ser que seas un genio tocado, que puede ser, pero dudo mucho

E.A.E.: ¿Cuál es la accesibilidad que tiene los investigadores a este material?

H.A.: Generalmente para sacar material de la videoteca tiene que ser adherentes

E.A.E.: ¿Cómo funciona el sistema de adherentes?

H.A.: En este momento, trabajamos con que sea un abono de veinte pesos, tienen acceso a cinco videos en un mes, o puede ser en cinco días de acuerdo a como quieran usarlo. Y para acceder a la biblioteca también hay que ser adherente, y las consultas de los libros s acá, no prestamos hacia fuera, los videos sí se los pueden llevar. Trabajamos así.

E.A.E.: Con respecto a los ciclos que organizan, ¿cuál es el criterio de selección del material?

H.A.: Los ciclos generalmente se programan en base a la capacidad de conseguir películas. Hay películas que yo quisiera pasar pero que sé que nunca voy a conseguir, entonces no lo hago, no es que no quiero. Siempre surge de las posibilidades. Por ejemplo, en este momento nosotros carecemos de un video proyector, y no podemos programar, -a pesar de que tenemos materiales que no tiene nadie- pero no podemos alquilar cada proyección un equipo porque nos cuesta, no lo podemos pagar. Creo que el año que viene vamos a tener una donación que nos prometieron, estamos en eso. Básicamente la programación pasa por ahí, hay muy pocos lugares que podemos conseguir material para proyectar y lo que tenemos en nuestro archivo. Con eso tratamos de tener una programación digna y hasta ahora se hizo.

E.A.E.: Más allá de las posibilidades de conseguir el material ¿hay cierta motivación personal, por ejemplo el ciclo de Fassbinder que hicieron el mes pasado?

H.A.: Y sí, creo que con el cine, en cuestiones de arte de cada uno, un pintor, un bailarín, un cantante, un compositor, siempre hay cuestiones personales. Pero realmente yo trato, y mis compañeros no me van a dejar de avalar, que yo soy muy imparcial cuando programo algo, trato que todos estén de acuerdo, o sea yo a cada uno muestro lo que voy a hacer, lo que voy a poner. Acá hay mucha gente que viene a colaborar ad honorem, ni yo trabajo de esto, yo vivo de otra cosa. Y te dicen ‘¿por qué no programas cine chino?’. ‘Y, querido, por esto, por esto, por esto’. Me encantaría, pero el deseo es una cosa y la capacidad que tenés para acceder a eso es terrible. El otro día apareció un señor que él quería hacer un ciclo sobre Tarkovsky, le digo: ‘mirá, nosotros tenemos todas las copias en dvd en muy buen estado, pero no tenemos un proyector y no podemos alquilar cada semana uno’. Igual le agradecí, ‘podés venir a ver en otro momento’. En esta entidad grandes satisfacciones que hubo y que habrá, es por gente que viene y nos dona, no son grandes sumas pero con eso hacemos cosas. Entonces quedó en venir a hablar porque estaba muy entusiasmado y aparte no podía entender por qué podía venir a dar su opinión, no entendía porque generalmente en todos los grupos cerrados, si bien hablando dicen que son maravillosos, muy pocos realmente abren sus puertas, son excepciones.

E.A.E.: Bueno, te agradezco mucho, eso es todo.

H.A.: No, al contrario, ha sido un placer para mí.





      

Fundación Cineteca Vida funciona
de lunes a sábados de 16 a 20 hs., en
Boulogne sur Mer 549 (Teatro IFT).
Contacto: cinetecavida@leedor.com