14º BAFICI - Foco ACID


Le Pont des Arts

Por Griselda Soriano

    Le Pont des Arts es la historia de un amor que no existió, y de otros dos destinados al fracaso. De dos personajes afectados por un vacío que los separa de la vida. Pascal (Adrien Michaux) es un joven doctorando en filosofía, con una novia que tiene todo eso que hace falta para triunfar en el mundo académico; para él, en cambio, los deadlines y los papers ya no son suficientes. Sarah (Natacha Régnier) es una talentosísima cantante lírica torturada por un director psicópata, con un novio dedicado a la informática que percibe la distancia infinita que los separa sin saber qué hacer con eso. Entre uno y otros se van tejiendo hilos invisibles que terminan de enlazarse, como ocurre con tantas otras cosas, sólo a través de la música.
    Le Pont des Arts es una película extraña en sus climas, con una muy singular cruza de tragedia y humor absurdo, y maneja ambos tonos a la perfección, llevando al espectador de uno a otro muchas veces sin escalas. Satiriza las altas cumbres intelectuales en que se mueven sus desdichados protagonistas, pero también se toma el tiempo necesario para sumergirnos en su dolor y construir una tristeza genuina, exenta de toda ironía. En esto es fundamental el trabajo de Adrien Michaux, que retoma el legado del Antoine Doinel de Jean Pierre Léaud en su tragicómica ambivalencia. A la belleza del rostro de Natacha Régnier, en cambio, le está reservada la tristeza.
    No son estos los únicos contrastes: todo el relato parece estructurarse a partir de juegos de oposición, como puede apreciarse en el intento de sinopsis con que se abre este texto. No es difícil asociar este rasgo formal con la experiencia de Green, experto en teatro barroco.     Al Barroco también remite el leit motiv musical del film: el Lamento Della Ninfa de Monteverdi, que vertebra las escenas más conmovedoras. El relato se detiene en el tema tres veces, cada una teñida de un tono distinto de tristeza. En la primera, es la experiencia de lo sublime a través del arte; en la segunda, es el arte que salva; en la tercera, el arte (y el amor) como las únicas fuerzas capaces de trascenderlo todo, incluso la muerte.
    Le Pont des Arts es una película singular, con una búsqueda formal fuerte y marcada (podríamos pensar en la elección de los planos y el motaje, o la interpretación de sus actores, para mencionar tan sólo algunos elementos), que le permite tanto distanciar al espectador como apuntar al centro de la emoción. Sí: otro choque más, de los más ricos de esta obra llena de virtudes y contrastes.


FICHA TÉCNICA
Le Pont des Arts
Le Pont des Arts, Francia
2004, 126 minutos.

Dirección y Guión: Eugène Green
Producción: Martine de Clermont-Tonnerre
Fotografía: Raphaël O’Byrne
Montaje: Jean-François Elie
Intérpretes: Natacha Régnier, Denis Podalydès, Adrien Michaux, Jean-Astolphe Méréville,
Olivier Gourmet