26º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata - Panorama / Noches Especiales


Las acacias


Por Griselda Soriano

    Las acacias
fue uno de los éxitos argentinos del año en lo que a festivales internacionales respecta. Ganadora de una interminable lista de premios -incluyendo la Cámara de Oro en Cannes-, la opera prima de Pablio Giorgelli pasó por Mar del Plata poco antes de su estreno en las pantallas porteñas. Y en el encuentro, por fin, con el público argentino, las expectativas jugaron un rol para nada menor para los espectadores más informados. Y es que si bien, por una parte, un amplio historial de galardones internacionales puede ayudar a que una película llegue a una mayor cantidad de espectadores en su país de origen -aunque no necesariamente-, también puede jugar en contra: hay quienes parecen ver ciertas películas sólo para constatar el juicio ajeno y medirlo con el propio. Dicho todo esto, queda claro que en casos como el de este film es necesario llevar a cabo un ejercicio de abstracción casi imposible para intentar ver la película por lo que es y no por lo que se dijo de ella. Pero lo intentamos a la hora de verla, y lo intentaremos a la hora de repensarla.
    Las acacias parece cruzar lo que podríamos llamar dos líneas del cine argentino de los últimos años. Por un lado, un cine minimalista, que privilegia la observación; por el otro, un cine más ligado a las historias y los afectos. En Las acacias hay planos largos, silencios detenidos, y un trabajo constante con lo implícito. Pero también hay un conflicto y una historia bastante más clásica de lo que aparenta en un comienzo, construidos a partir de dos personajes bien definidos. Rubén es un camionero que muy a su pesar se ve obligado a transportar a Jacinta, una joven madre soltera, y a su beba, a lo largo de los más de mil kilómetros que separan Asunción de Buenos Aires. Asistimos al desarrollo de la relación, creciente y cambiante, que se va entablando entre estos personajes, obligados a una convivencia que se revela mucho más significativa de lo que aparentaba en un comienzo.
    Tras el minimalismo del film se esconde una elección formal fuerte: todo -o casi- transcurre en el reducido espacio de la cabina del camión. Buena parte de la película está compuesta por planos y contraplanos de sus protagonistas. Pero esto no la vuelve monótona ni claustrofóbica; más bien permite concentrarse en los pequeños detalles a partir de los cuales se va desarrollando la historia. Las acacias conserva todo el tiempo una escala humana: son sus tres actores protagónicos -sus gestos y sus rostros- los que sostienen el film. Y en esto la dirección de actores cumple un rol fundamental, logrando desdiferenciar el trabajo de un actor experimentado y una actriz no profesional. La pequeña beba completa el triángulo: documentadas y transformadas en ficción, sus reacciones se vuelven fundamentales para el vínculo que se va establando entre la pareja de solitarios.
    En este hipotético cruce de estéticas planteado en un comienzo, Las acaciascorre, sospechamos, un riesgo. Tiene el potencial de interpelar a un público más amplio que el que suele acercarse al cine argentino independiente; su historia es pequeña pero conmovedora, y nada pretenciosa -en el mejor sentido-. Pero ¿logrará acercarse a ese público una película "festivalera" y que, sin lugar a dudas, se toma su tiempo para narrar? Por otra parte, a los defensores de un minimalismo mucho más extremo puede parecerles demasiado convencional -sobre todo en el último tramo-. Pero hay que hacer el esfuerzo para, como decíamos en un comienzo, intentar ver el film por lo que es, más allá de las comparaciones. En su instintiva fusión de dos maneras muchas veces opuestas de hacer cine tal vez esté señalando otro camino posible.










FICHA TÉCNICA
Las acacias
Argentina/España, 2011, 85'
 Dirección:
Pablo Giorgelli
Guión:
Pablo Giorgelli y Salvador Roselli
Fotografía:
Diego Poleri
Edición: María Astrauskas
Sonido: Martín Litmanovich
Diseño de producción: Yamila Fontán
Intérpretes:
Germán de Silva, Hebe Duarte, Nayra Calle Mamani