26º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata - Revisiones / Tributos / El infierno de Dante
                
Gremlins 1 y 2

Por Griselda Soriano

    Para los que nacimos en la década del '80, nuestra infancia está llena de marionetas cinematográficas. Lejos todavía del uso de CGI, esos mosntruos tangibles y artesanales que invadían las pantallas quedaron, para muchos de nosotros, ineludiblemente asociados a una edad y un formato: el VHS. Al punto que, para los de veintipico se vuelve muy difícil imaginar que ese cine puede haber sido para otros, por ejemplo, el de la adolescencia. Para nosotros (para quien escribe, por lo menos) es un cine de domingos a la tarde, de noches de pjiama party con amigos; un cine del descubrimiento de un género y de un modo de ver películas, y de la idea de que ver una película (aunque hayamos nacido a la par del VHS, el rebobinado y el visionado solitario) es mucho mejor cuando se convierte en un acontecimiento único y compartido. Joe Dante es un nombre clave en esos recuerdos; todos quisimos alguna vez tener un gremlin en nuestra repisa.
    La idea del cine como experiencia es una de las mejores cosas que permiten recuperar los festivales. Entre las decenas de películas que se consumen compulsivamente durante un festival, esas funciones irrepetibles son las que, al fin y al cabo, recordamos. En esas funciones se hace evidente algo que nunca deberíamos olvidar: el público es tan importante como la película. Lo que importa -siempre- es la relación que se establece entre ambos; no hay arte sin recepción.
    La función doble de Gremlins en el Teatro Auditorium tuvo mucho de eso, con un público en su mayoría entre los veinte y los treinta, dispuesto a participar de la proyección como si fuera una fiesta, y a revivir ese espíritu lúdico que la película plantea de manera casi impensable para el Hollywood de hoy. Gremlins es pura clase B con presupuesto; la anarquía y el nonsense ya presentes en la primera primera parte estallan en la segunda, y esto se hace más evidente todavía al ver las dos películas en continuado. Pensar que un gran estudio financió una película como esa lo hace aun más divertido. Pero lo mejor de esta función sucedió en las butacas, y por eso es que esta reseña no se extiende en profundizar sobre un film acerca del cual se ha escrito mucho -y que tiene su análisis en la sección correspondiente-. Ver Gremlins a sala llena, entre amigos, y recordar que sí, que para nosotros el cine alguna vez fue esto, y que es probable -muy probable- que estas películas y estas experiencias hayan sido las responsables de traernos hasta acá, en primer lugar, es uno de esos momentos que dan sentido a un festival -y que hacen de Mar del Plata nuestro festival favorito-.
     

The Hole


Por Griselda Soriano

    Un grupo de chicos y un misterio. Esa premisa básica que compartían tantos films de nuestra infancia es el punto de partida de la última obra de Joe Dante.
The Hole es una película con el espíritu de los '80.
    Dane y Lucas se mudan con su madre de Brooklyn a un pequeño pueblo, y como en toda mudanza forzada, en ella hay algo traumático para esos chicos. Pronto descubren que, lejos de la gran ciudad, la diversión (y el miedo), pueden estar en la propia casa. Y en la casa de al lado, porque al dúo se le suma una hermosa vecinita. Recorriendo su nuevo hogar, encuentran en el sótano el hoyo del título, tras unas pesadas puertas, cerradas con una buena cantidad de candados que, obvio, sólo invitan a ser rotos. Cual Pandora, los chicos no pueden resistir abrirlas, y del hoyo sin fondo saldrán todos los males imaginables.
    La película maneja códigos narrativos alejadísimos del cine de terror exhibicionista de la última década: aquí los miedos son mucho más íntimos, y lo que no se muestra siempre pesa más que lo que vemos. La idea no es espantar visualmente al espectador, sino que se identifique con los temores de los personajes y los acompañe; sus conflictos van de la mano con la trama de misterio. El 3D es explotado de manera efectiva (y efectista): recordemos que la película se llama The Hole; qué mejor excusa que un pozo sin fondo para utilizarlo. Y una de las últimas secuencias incluye una especie de homenaje al expresionismo alemán que hará sonreir a más de uno.
   
Entre el cine de terror más clásico y el cine de aventuras de los '80 (tenemos hasta un payaso diabólico; ¿puede haber algo más ochentoso que eso?), The Hole es una película simple y lineal, quizás más amigable que terrorífica, al punto que podría ser una puerta de entrada ideal al género para los más chicos. Incluso plantea una idea que funciona casi como moraleja: ninguna amenaza exterior es imposible de vencer si logramos enfrentar nuestros propios miedos.











FICHA TÉCNICA
Gremlins
Estados Unidos, 1984, 106'
Dirección: Joe Dante
Guión: Chris Columbus
Fotografía: John Hora
Edición: Tina Hirsch
Dirección de arte: James H. Spencer
Sonido: Richard L. Anderson
Música: Jerry Goldsmith
Producción: Michael Finnell
Compañía productora: Amblin Entertainment
Intérpretes: Zach Galligan, Phoebe Cates, Hoyt Axton, Frances Lee McCain, Corey Feldman

Gremlins 2: La nueva generación
Gremlins 2: The New Batch
Estados Unidos, 1990, 106'
Dirección: Joe Dante
Guión: Charlie Haas
Fotografía: F: John Hora
Edición: Kent Beyda
Dirección de arte: James H. Spencer
Sonido: R. Bartlett, M.J. Benavente, T. Eckton, W. Hamilton Jr., G. Simpson, D. Williams
Música: Jerry Goldsmith
Producción: Michael Finnell
Compañía productora: Amblin Entertainment
Intérpretes: Zach Galligan, Phoebe Cates, John Glover, Robert Prosky, Christopher Lee
















FICHA TÉCNICA
The Hole
Estados Unidos, 2009, 92'
Dirección: Joe Dante
Guión: Mark L. Smith
Fotografía: Theo van de Sande
Edición: Marshall Harvey
Dirección de arte: Brentan Harron
Música: Javier Navarrete
Producción: Claudio Faeh, David Lancaster, Michel Litvak, Vicki Sotheran
Compañía productora: The Hole, Bold Films, BenderSpink, Paradise FX
Intérpretes: Chris Massoglia, Haley Bennett, Nathan Gamble, Teri Polo, Bruce Dern