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Funciones Especiales Cordero de Dios Por Pablo Russo En Cordero de Dios, Lucía Cedrón aborda el conflicto de la última dictadura militar (1976-83) con el mérito de situar el drama en el presente cercano (2002). Arturo es un veterinario de 77 años, secuestrado durante la crisis económica post 2001 en Buenos Aires. Su nieta Guillermina debe negociar el pago del rescate, y pide ayuda a su madre, Teresa, que debe viajar desde París, donde vive desde su exilio. El conflicto policial actual desentierra viejos problemas y secretos familiares. La directora propone un relato sobre la complicidad, las traiciones y las resistencias, construyendo un puente entre la dictadura y la crisis económica del nuevo siglo. Sin ser indulgente con ninguno de sus personajes (característica propia de la generación de hijos, que integran también Albertina Carri y Nicolás Prividera), Cedrón presenta a tres generaciones de una misma familia atravesada por una ausencia: la del padre de Guillermina, marido de Teresa, yerno de Arturo. Cordero de Dios porta además una fuerte impronta personal: Lucía es hija del “Tigre” Jorge Cedrón, cineasta militante que murió durante su exilio en París, en circunstancias nunca esclarecidas. No por esto debe verse en Cordero… una autobiografía fílmica, sino más bien un motivo que impulsó a la directora a la necesidad de elaborar esta narración que implica lo familiar y lo histórico, instalado como herida abierta. La actualización del drama de la dictadura en la contemporaneidad democrática es poco frecuente a pesar de la variada filmografía sobre este tópico. Posiblemente Un muro de silencio (Lita Stantic, 1993) hay sido un quiebre importante a principios de los noventa, y luego Buenos Aires viceversa (Alejandro Agresti, 1996) significó un refrescó para la temática. Bienvenida entonces esta opera prima de excelente elaboración técnica y muy buenas actuaciones a cargo de Mercedes Morán, Jorge Marrale, Leonora Balcarce, Malena Solda y Juan Minujín en los papeles principales. Liverpool Por Luciana Calcagno
En medio de una polémica que tiene como centro la relación BAFICI/directores descubiertos en alguna edición del festival, se estrenó Liverpool, cuarto film de Lisandro Alonso. Esta polémica se basa en que la mayoría de los directores a los que alguna vez se les dio lugar en el festival y que hoy se encuentran ya consolidados, prefiere estrenar sus films en cualquier otro festival menos en este. No fue el caso de Alonso (cuya primer película, La libertad [2001], se exhibió en el BAFICI 2001, cuando el nuevo cine argentino despertaba el entusiasmo de todos) quien decidió proyectar Liverpool en el BAFICI antes de partir hacia Cannes. Liverpool es un film que con muy pocos diálogos nos cuenta la historia de Farrel (Juan Fernández) un marinero que regresa a Usuahia para ver a su madre. No pasa mucho más que eso. Sin embargo, la cantidad de climas que sugiere el film, los paisajes imponentes y la relación del hombre con la naturaleza aparecen con una fuerza que deja al espectador sorprendido ante la calidad de las imágenes bellamente fotografiadas por Lucio Bonelli. Si bien algunos señalaron que en este film aparece una mayor preocupación por la instancia narrativa, encontramos que Alonso vuelve a proponer una estética contemplativa, consolidándose en un estilo que viene esbozando desde aquella película que, todavía lejos de las polémicas, supo ganarse a la crítica local (y extrajera). |
![]() FICHA TÉCNICA Cordero de Dios Argentina/Francia/Chile, 2008, 91' Dirección: Lucía Cedrón Guión: Lucía Cedrón, Santiago Giralt Fotografía: Guillermo Nieto Dirección de Arte: Cristina Nigro Montaje: Rosario Suárez Música: Sebastián Escofet Producción: Lita Stantic Interpretación: Jorge Marrale, Mercedes Morán, Malena Solda, Juan Minujín, Leonora Balcarce ![]() FICHA TÉCNICA Liverpool Argentina, 2008 Dirección y Guión: Lisandro Alonso Fotografía: Lucio Bonelli Sonido: Catriel Vidasolo |