Así son ellos

Por Martín Badell

    Lo que más se escuchó en esta última edición del Bafici, previo a la exhibición de Somos nosotros, es lo joven que es su director. Mariano Blanco tiene sólo 20 años y muchas ganas de hacer cine. Esas mismas ganas fueron las que le permitieron rodar un film de escaso presupuesto y sólo 70 minutos en HD color. El Premio Especial del Jurado en la sección de films nacionales da cuenta de un auspicioso comienzo para este joven que actualmente cursa la carrera de dirección cinematográfica en la Universidad del Cine.
    El film, que tiene a Blanco en la dirección y también como uno de sus protagonistas, sigue a un grupo de jóvenes casi adolescentes que trabajan, andan en skate, se juntan a tomar cerveza, salen con chicas, van a fiestas. El relato se articula a partir del seguimiento de cuatro personajes, a los que les hace pasarse la posta uno a uno, mientras atestigua los encuentros y desencuentros que les tocan en suerte una noche cualquiera. Con la fluidez y el dinamismo de una cámara casi siempre en mano, Blanco capta en varios planos secuencia una seguidilla de situaciones cotidianas que aluden a los efímeros anhelos y deseos de sus cuatro protagonistas.
    Sin duda, se trata de un relato identitario –susceptible a análisis de corte etnográfico o sociológico- que expone las relaciones y códigos de pertenencia al interior de un grupo, al tiempo que sugiere tímidamente la forma en la que sus integrantes entienden diversos aspectos de su cotidianeidad como el amor, la amistad o el trabajo. Si bien Blanco no busca ni propone un alegato sobre la forma de ver el mundo para “los jóvenes”, el film hace un recorte en su mundo, el mismo del que habla el título. En otro momento del cine nacional la película bien podría haber querido exponer el estado actual de la juventud, su forma de ver el mundo, de relacionarse con otros jóvenes, con los adultos, y quién sabe qué más. Este no es el caso de Somos nosotros, que simplemente bosqueja la forma en que este grupo vive su cotidianeidad en una noche como tantas otras de Mar del Plata.
    La elección del conocido balneario, las locaciones y su articulación en la historia es también un punto a destacar. La historia se desarrolla en una Mar del Plata fuera de temporada, pero que lejos de ser presentada como el clásico y nostálgico balneario fantasma –ya una figura cliché en el cine nacional-, emerge como cualquier otra gran ciudad moderna latinoamericana. La idea de movimiento constante y transitoriedad en la que viven inmersos los jóvenes del film se ve reforzada por la elección de los espacios, en su mayoría exteriores, que agitan la imagen más allá de la acción que aparece denotada. De esta manera aparece problematizada, quizás no en forma directa, la forma de entender el límite entre lo público y lo privado. Éste límite es vivido por sus protagonistas de una manera diferente, distinta: mientras que habitan y circulan por calles, plazas o playas desplegando sus vicisitudes personales, también viven y comparten indistintamente sus casas, sus pertenencias, sus alimentos. Este dato implícito en la historia, sumado a los códigos compartidos visibles en el relato, terminan por construir ese nosotros del que habla el título.
    Es así como Blanco edifica un mundo en el que se asoma una forma de entender la realidad. Cuatro historias escuetas, narradas casi simultáneamente, le bastan para proponer una visión generacional, una mirada poco pretenciosa de (su) la actualidad. 









FICHA TÉCNICA
Somos nosotros
Argentina, 2010, 70'
Guión y Dirección: Mariano Blanco
Fotografía: Ian Feld
Montaje
: Mariano Blanco
Producción: BB Cine,
Universidad del Cine
Intérpretes: Mariano Soria, Ayelén Galatti, Tomas Scicchitano, Margaux Cauchy, Mariano Blanco.










 
Mariano Blanco